Los bumangueses no acabamos de pagar un impuesto predial exagerado
Publicado por: Carlos Martínez Rojas
Cuando ya los concejales se nos vienen encima, regocijándose con el anuncio de otro temido impuesto de valorización, con el pretexto de obras suntuarias para la ciudad, cuando los colombianos conocemos de sobra el abominable vicio llamado “carrusel de las contrataciones”, por el cual los presupuestos van a parar a los bolsillos de los corruptos.
Es así como la dictadura fiscal hace tabla rasa por igual con pobres y ricos, con ingresos mínimos y máximos, sin criterios de justicia social aplicables a cada liquidación, según el sabio principio “a cada quien según sus capacidades y a cada cual según sus necesidades”.
La reciente experiencia de Bogotá debe incitarnos a permanecer alertas contra ese nuevo estropicio que ya están fraguando los concejales que elegimos.









