Al leer las columnas de los opositores políticos al proceso de La Habana, encontramos desde sesudos análisis económicos y sociopolíticos, hasta posiciones netamente belicosas, donde se plantea el aniquilamiento militar como única salida.
Publicado por: Pedro José Pinilla Orejarena
Los que sí creemos en la negociación como la forma lógica de acabar una guerra de más de 60 años, no podemos desconocer que mucho de lo que dicen los contradictores es válido y que sus temores no son del todo infundados. Pero ¿acaso no apostamos por la salida militar por ocho años seguidos sin éxito alguno; o al menos sin una victoria definitiva?
Procesos de paz como los de Guatemala, El Salvador y nuestros como los del M19 y EPL demostraron que con ceder un poco en aras de la paz, no se perdió la democracia, la economía no sucumbió ni los partidos políticos desaparecieron; y en cambio se salvaron miles de vidas y millonarios recursos “invertidos” en la guerra.
La paz va a tener un costo, pero al final veremos que será muy bajo comparado con el precio que estamos pagando en el sostenimiento de esta absurda guerra entre hermanos.











