Cartas del lector
Jueves 23 de mayo de 2013 - 12:01 AM

HAGASE OIR

Visitas territoriales……

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Publicado por: REDACCIÓN VANGUARDIA LIBERAL

Visitas territoriales……

Son de aplaudir las visitas de nuestro gobernador Richard Aguilar a algunos de los municipios como Albania, donde fue homenajeado por toda la población; lo mismo en Málaga, donde participó en la Feria Nacional Ovino Caprina, con ofrecimientos prometedores para esta especie que debemos conservar, como nuestra cabra santandereana la segunda raza pura mundial. Excelentes estas manifestaciones de afecto de nuestro Gobernador, pero sería muy placentero que visitara otras poblaciones. ¿Qué tal una pasadita por Macaravita o San Miguel, poblaciones que se encuentra en un abandono total en vías de acceso? Es preferible utilizar las vías de Boyacá para lograr salida hacia la capital de la República; la salud está en una situación lamentable; para conseguir algo se debe viajar a Málaga. Se debe tener mayor compromiso con estos municipios alejados de nuestra capital. Son demasiadas las promesas estatales y los millones ofrecidos en lo referente a la vía Curos – Málaga. Parece que el Dr. Santos no va a lograr lo prometido para esta vía y así seguiremos de gobierno en gobierno, promesas y solo promesas.

Peligro: rolos en la vía

Transitar por las carreteras colombianas en días de puente o vacaciones, se ha convertido en un verdadero peligro, no solo por los problemas que dejó el terrible invierno anterior, sino por la forma irresponsable en la conducción de los vehículos, en especial los que portan placas de Bogotá. Los papitos rolos ponen al volante a sus hijitos gomelos, a los que no controlan sino que por el contrario parece que les celebran todas las fechorías y abusos que cometen en la conducción. Parece que estas familias tienen mucho dinero para pagar multas o sencillamente no les hacen ningún comparendos ya que en uno de esos casos que conozco, dicen llevar billetes de 50 mil para sobornar policías de Tránsito. Encontrarse con estos vehículos es un atentado y más cuando van en caravana dos o tres de ellos, que andan en competencia. No se le encuentra explicación a tanto reten, si estos tipos hacen lo que quieren en las vías.

La unión hace el orden

Los bumangueses hemos venido sintiendo cómo con el aumento de vehículos y la invasión de las motocicletas, nuestra bella ciudad se volvió insuficiente para atender semejante desorden de tráfico. Ahora nos movilizamos en medio de un caos insoportable en el cual no prima el más disciplinado sino es el más atarván quien domina las calles con su conducir temerario y hasta suicida. Después de muchos años de inoperancia, la Dirección de Tránsito pretende dar unos pasitos hacia la recomposición del orden, proponiendo medidas como la del carril único para las motos. Eso es bueno e importante para comenzar a organizar el tráfico. Lástima que no recurra también a su autoridad para aplicar el código de tránsito completico, pero algo es algo.

Y vuelve la mula al trigo

Una vez mas se puede apreciar en las noticias, que se hicieron operativos para perseguir a los transportadores piratas en la ciudad, pero aún el problema sigue, porque creo que no se ataca de raíz. Las personas que realizan estas labores lo hacen como medio de subsistencia, los usuarios lo hacen por necesidad de transporte a sus hogares. Entonces la solución es darles legalidad mediante la otorgación de créditos para comprar un vehículo público.

Otro origen del problema es el monopolio en la tenencia de los medios de transporte. Aún no entiendo cómo existen negocios prósperos de venta de taxis, si los cupos están congelados.

Manolo Arenas,

el Infatigable

Con Manolo todo era optimismo; no había negocio de finca raíz que no se pudiera hacer, él siempre tenía una solución para los problemas que surgían, tenía la capacidad para limar las diferencias y acercar a las partes hasta perfeccionar la venta. Era incansable hasta encontrar el inmueble que se adaptara a los sueños de los compradores. Se movía tan rápido en el mundo de los negocios que parecía a veces que se le adelantaba al tiempo. Porque los negocios los realizaba antes de reunir a las partes, no sé en que momento le quedaba tiempo para practicar su deporte favorito, el golf, en el que fue un triunfador, como lo fue en todas las actividades que realizó. Estoy seguro de que ya vendió en el cielo un par de estrellas. Un abrazo fraterno a su esposa e hijos y hermanos en estos momentos de dolor.

Envíe su correspondencia a nuestras oficinas o al correo electrónico: hagaseoir@vanguardia.com

Publicado por: REDACCIÓN VANGUARDIA LIBERAL

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