Publicidad
Mié Nov 22 2017
25ºC
Actualizado 03:31 pm
Jueves 07 de Septiembre de 2017 - 12:01 AM

HAGASE OIR

¿Se

¿Se acabaron los partidos políticos colombianos?

Los partidos tradicionales en nuestro país son el Liberal y el Conservador, los demás son movimientos amañados que surgen por el apetito burocrático de sus fundadores y no tienen principios filosóficos que los sustenten sino vividores hambrientos de poder. Sin temor a equivocarme puedo afirmar que los fundamentos filosóficos de los verdaderos partidos no se han acabado, lo que ha pasado es que sus pseudodirigentes, en su gran mayoría, han traicionado y usufructuado de éstos para beneficio personal olvidando la razón de ser de los mismos.

Hoy cuando la corrupción ha permeado a todos los partidos y movimientos partidistas, los candidatos quieren apartarse de todo lo que los involucre con éstos y buscan el aval de las firmas para poder seguir engañando al electorado. Está en manos de cada uno de nosotros reflexionar para saber si queremos algo de lo mismo o buscamos una solución diferente, que no está en otra parte sino en las urnas.

José Antonio Roa Ortiz

Hagamos valer

nuestra firma

En Colombia se ha vuelto costumbre por parte de quienes desean ser elegidos a cargos públicos, usar la figura de legalizar sus candidaturas a través de la firma de los ciudadanos utilizando la Constitución de 1991 que pretendió abrir la democracia, pero que en la práctica lo que se ha venido es erosionando.

A partir de esta figura, son miles de candidatos que lo han hecho por no tener el aval de sus partidos o por simple vergüenza, pero vaya que sorpresa, cuando la mayoría de estos son personajes de ingrata recordación. Quienes vienen o pretenden utilizar esta figura del firmatón es por lo siguiente.

1-Como están tan desprestigiados los partidos políticos por la corrupción, narcotráfico, paramilitarismo y ellos han formado parte de esas organizaciones que les dieron el aval para ser elegidos y esos bandidos fueron sus compañeros de bancada, sienten vergüenza, pero no han sido capaz de dar el debate interno para depurar esas organizaciones.

2- Si salen electos por firmas a nombre de los ciudadanos, ellos no tienen que rendirle cuentas a nadie, porque no pertenecen a un partido o movimiento político y así evaden los pocos controles que hay, lo mismo las sanciones.

3- Utilizan al ciudadano para sus fines, engañándolo al hacerle creer que es un nuevo movimiento y que son el cambio y son el mismo perro con distinto collar.

4- La recolección de firmas permite anticipar la campaña, evadir los controles financieros y todo sin romper con los apoyos de muchos de los podridos y los incautos.

No podemos continuar con ese rebuscado argumento que una firma no se le niega a nadie, no se puede continuar siendo idiota útil como en este caso, que está de por medio la gobernabilidad de un país dándole continuismo a los mismos corruptos para que nos lleven a peores situaciones políticas, sociales y económicas que estamos viviendo, no más firmo cracia para la corrupción.

Luis Eduardo Galindo S.

Lloviendo y haciendo sol

Sentimientos encontrados tenemos la mayoría de los colombianos con la venida del Papa. Por una parte es de admirar el fervor y la religiosidad de millones que movidos por sentimientos nobilísimos acuden a recibir la bendición apostólica. Por otra parte no podemos evitar el sabor amargo al ver hasta dónde ha llegado el cinismo y la desvergüenza del gobierno del presidente Santos y las Farc, que habiendo manipulado al Santo Padre con fines políticos se presentan como si hubieran recibido su bendición luciendo con soberbia hiriente su nombre de Farc, símbolo de toda clase de vejámenes y muestra clara de la ausencia del más mínimo arrepentimiento. Qué cinismo.

Carlos Alberto Naranjo

Aventurerismo

“Calumniad, calumniad, que de la calumnia, algo queda”, parece ser el aforismo preferido de Uribe en su manera política de atacar a los contrarios. Acusar de violador de niños a Daniel Samper Ospina, columnista de Semana, no sólo merece el rechazo categórico de los medios de comunicación en pleno sino de todos los que defendemos la libertad de expresión.

Con esta táctica, Uribe y sus aúlicos siempre ganan. Después se retracta o dice que se sacó de contexto cuanto dijo, pero el daño queda hecho. En una sociedad enferma y polarizada como la nuestra, se pone en peligro la integridad del periodista ya que el país conoce el poder de disuasión de los uribistas furibundos.

El mismo Maquiavelo se espantaría del medio utilizado por Uribe para justificar sus fines contra aquellos que no piensan como él.

Damaso Londoño

Envíe su correspondencia a nuestras oficinas o al correo electrónico: hagaseoir@vanguardia.com

Publicada por
Sin votos aún
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad