Hasta la saciedad se ha comentado que en Bucaramanga no existe ningún tipo de autoridad y menos ciudadanos que nos duela lo que ocurre en nuestro terruño.
Ante los continuos casos de corrupción denunciados por los medios de comunicación y entes de control, y en el cual se ven involucrados individuos de cuello blanco, me permito sugerir las siguientes medidas: que las penas sean ejemplarizantes, ya que las conocidas hasta ahora son irrisorias, a pesar de los cientos de millones robados del erario.
El problema de movilidad de nuestra ciudad obedece a la pésima planeación que hemos tenido en administraciones anteriores, punto que se le abona al nuevo Alcalde, al tratar de desenredar o darse “la pela” en este espinoso tema.
En la edición del periódico Gente de Cabecera, el señor Gilberto Camargo Amorocho se refirió a la forma descortés como tratan en algunas entidades públicas y privadas al adulto mayor, mujeres embarazadas y lactantes, cuando en dichas entidades se solicita un servicio, violando olímpicamente la Ley 1091 de 2006.
¡Ay qué tiempos aquellos! No existían las EPS ni el SOAT, ni otros seguros médicos, únicamente el Seguro Social que atendía con una calidad excelente, cirugías, hospitalizaciones, postoperatorios, consultas médicas a domicilio cuando el caso lo requería, servicios de ambulancia, de enfermaría, de urgencias y consultas con especialistas de inmediato.
En Bucaramanga está pasando algo gravísimo a lo que se le debe poner freno ya, porque si no va a ser muy difícil hacerlo en el futuro. Hay muchos sectores donde la autoridad es nula, inexistente; el espacio público en Bucaramanga ya no existe.
Los pocos semáforos buenos que le quedan a nuestra ciudad, literalmente se los está tirando un joven que se cree un malabarista de la cuerda floja.
Se está polemizando respecto a la viabilidad del tercer carril que la Alcaldía pretende construir en la autopista a Floridablanca. Los voceros de la Sociedad Santandereana de Ingenieros SSI y de la Cámara de Comercio de Bucaramanga CCB en sus declaraciones expresadas a Vanguardia Liberal, parece que han sido conceptuales, no de los gremios que estos representan, sino personales.
Qué buena es la búsqueda del desarrollo en nuestra ciudad. Considero que si los chinos fueron capaces de construir un puente de 36 kilómetros sobre el mar, el ingenio santandereano no se puede quedar atrás.
La problemática de la violencia escolar, encierra factores tan complejos como la drogadicción, el narcotráfico, la violencia intrafamiliar, el hacinamiento, la hiperactividad y la falta de autoridad escolar, entre otros.