
Te comparto este lindo verso: "No puede haber nada tan fuerte como una voz cuando esa voz es la del alma".
Es del poeta argentino Francisco Luis Bernardez, (1900-1978), famoso por su poesía Estar enamorado y sus Poemas elementales.
Reléelo y piensa en la magia de tu voz cuando dices "te amo", "te perdono", "te quiero" o "perdóname, amor".
Sí, la voz del alma es poderosa cuando susurra palabras de ternura, tolerancia, respeto y bondad.
Por eso estás en paz cuando dejas que hable el corazón mientras vibras en la frecuencia del amor.
Busca un lugar calmado, cierra tus ojos, examina tu vida y pregúntate: ¿Cómo estoy en el amor?
Hazlo, porque de esa pregunta depende tu felicidad, no del interrogante ¿cómo está el dólar?
Haz cambios ya, no lo aplaces porque la vida es un ratico y, cuando menos lo piensas, puedes partir. Es algo inapelable.
Se cuenta que un funcionario chino fue nombrado mandarín por el emperador y le dijo a su mejor amigo:
- Dame un buen consejo, porque en mi oficio tengo que ver a muchas personas y deseo tratarlas con delicadeza.
- Lo mejor que puedes hacer es ser paciente, muy paciente; así lograrás magníficos resultados.
Más tarde el amigo le insinuó de nuevo actuar siempre con amorosa paciencia. Al despedirse, le recordó: sé paciente, siempre paciente.
Entonces el otro se enfureció y exclamó: ¡Basta, no más! Me tienes cansado con tu cantaleta; tres veces me has dicho que sea paciente.
El amigo sonrió y dijo: ya vez cuán difícil es actuar con paciencia; Únicamente te he insistido en mi consejo y te saliste de casillas.
Esta historia nos recuerda que al escritor Franz Kafka le preguntaron un día: "¿Cuál pecado capital es el más dañino?
El escritor checo respondió: "El peor es la impaciencia: Por ella salió Adán del paraíso y debido a ella no hemos regresado".
¿Qué quieres hacer para actuar con paciencia?

