
El artículo 83 de la Constitución Política dice que “ las acciones de los particulares y de las autoridades públicas deberán ceñirse a los postulados de la buena fe, la cual se presume en todas las gestiones que aquellos adelanten ante estas”.
Pese al anterior mandato constitucional, en casi todas las dependencias del Estado abundan los trámites absurdos, complejos, inútiles, costosos en tiempo y dinero, que los ciudadanos deben cumplir estrictamente en sus relaciones y gestiones cotidianas con el gobierno generándose por lo general un distanciamiento o rechazo contra la institucionalidad.
Por tal motivo es muy oportuno el decreto 0019 del 10 de Enero del 2012 expedido recientemente por el gobierno nacional por medio del cual se “ dictan normas para suprimir o reformar regulaciones, procedimientos y trámites innecesarios existentes en la Administración Pública” y que como bien lo afirma el Presidente Santos, su desarrollo y ejecución es una importante revolución de las cosas pequeñas. Falta también que se revisen muchos trámites y requisitos en el sector privado especialmente en el área de servicios. Que estos cambios incentiven aún más el uso masivo de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, incrementando necesariamente la alfabetización digital en todos los estratos sociales y facilitando además, la adquisición del computador personal.
Ahora lo importante es que hecha la ley no se haga la trampa para que no se desprestigie el proceso de poda y eliminación de normas inútiles que complican y estresan el diario transcurrir de las personas sujetas a colas, esperas y pérdida de tiempo en un Estado atrasado frente a los cambios y necesidades de los tiempos modernos.
Nota: Muy buena la determinación del Gobernador de Antioquia Sergio Fajardo y del Alcalde de Bogotá Gustavo Petro, de prohibir a las entidades oficiales bajo su dependencia la financiación de las corridas de toros. Es un mensaje esperanzador para más del 80% de colombianos que están en contra de estos espectáculos de crueldad, sadismo y dolor contra los animales. En un país con tanta violencia como el nuestro ¿en donde está el placer de ver picar, sangrar, bramar, torturar, agonizar, matar y mutilar a un infortunado animal?

