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Mar Nov 21 2017
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Sábado 15 de Julio de 2017 - 12:01 AM

La comida criolla

Columnista: Alfonso Marin

Por andar leyendo todo lo que aparece en los periódicos y revistas especialmente lo que tiene que ver con la salud y la alimentación, me encontré con los comentarios del chef Alexander Von Loebell, pionero de la comida orgánica, que asegura que las modas alimenticias en Colombia se imponen desde el extranjero y complementa su idea explicando que en nuestros campos se cultivan alimentos, supernutritivos, deliciosos y económicos, pero que a los colombianos no nos parecen suficientemente apetecibles hasta cuando no los valoran en el extranjero y entonces así sí nos parecen buenos y saludables. Así nos produzcan un poco de molestia y algo de tristeza estos comentarios, no deja de tener razón el mencionado chef, porque sin querer queriendo nos hemos venido acostumbrando que solo lo que tiene algún tinte de extranjero nos parece bueno y acertado. Por este camino un tanto torcido y poco digno hemos venido perdiendo buena parte de nuestra cultura y costumbres ancestrales que antes nos llenaron de orgullo y sano patriotismo. En el vaivén de la historia es fácil encontrar que han existido generaciones completas de colombianos que se han dado cuenta de este fenómeno social y se han dedicado a rescatar lo nuestro, a través de todas las formas de expresión artística, como el grupo Bachué de los pintores, el grupo Mito de la literatura y el grupo de Don Emilio Murillo con sus rumbas criollas en la música. Ahora que se ha puesto de moda estudiar gastronomía entre los jóvenes, ojalá aparezca algún grupo de los recién egresados que rescate nuestra comida criolla y no deje desaparecer platos tan apetitosos como el sancocho, la pepitoria y el cabrito, el mute santandereano y la más auténtica de todas nuestras comidas, la yuca con carne asada, heredada según los expertos de nuestros antepasados los indios Guanes.

Es posible que los mayores ya no cambiemos fácilmente nuestro estilo de vida alimenticio, porque antes que querer aparecer como refinados en gusto y moda, nos interesa más la salud y el bienestar, que siempre nos han dado nuestros alimentos tradicionales que seguimos apreciando y los cuales compartimos en familia y con nuestros amigos cada vez que tienen la gentileza de venirnos a visitar.

Autor:
Alfonso Marin
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