Lunes 25 de Junio de 2018 - 12:01 AM

De cal y arena

Columnista: Alvaro Beltran Pinzón

Las denuncias del Fiscal General de la Nación con relación a la existencia de unas bandas delincuenciales conformadas para pervertir la libre expresión de los colombianos empañan, de alguna manera, la eficiencia con que la organización electoral operó en los recientes comisios, al divulgar, en forma expedita, los resultados de las jornadas celebradas en marzo, mayo y junio.

El buen desempeño de la mayor parte de las personas designadas como jurados electorales -quienes ofrecieron una amable atención al sufragante y, con razonable diligencia, transmitieron los preconteos de sus respectivas mesas-, se ve afectado por la acción de unos pocos que prefieren el atajo para imponer la burla al ejercicio democrático. Esta circunstancia es reflejo de la inclinación de ciertos compatriotas que encuentran propicias hasta las actuaciones ciudadanas más nobles para dar rienda suelta a su patológica conducta. Este tipo de situaciones hace que no se perciba desproporcionada lamasiva reprobación desatada por los casos de mal comportamiento de algunos colombianos que asisten a la Copa Mundial de Fútbol, ante la afectación causada a la imagen nacional. Se pone de presente, una vez más, el gran poder que potencian las redes sociales, cuando un contenido adquiere características de viralidad. En esta ocasión, a diferencia de otras oportunidades en las que dichos medios de comunicación han servido para difundir mentiras y distorsionar realidades, el despliegue permitió que se ocuparan del tema autoridades gubernamentales y deportivas, tanto en Rusia como en Colombia, y se procediera a sancionar, en debida forma, la reprochable actuación de sus protagonistas. No les falta coherencia a las exhortaciones, que igualmente circulan en las redes sociales, invitando a los ciudadanos para que asuman cambios en su comportamiento particular, como condición para transformar las instituciones y hacer posible un mejor desempeño como Nación. Bien se ha dicho que el respeto que le dispensemos a las personas conduce a la plena libertad en una sociedad.

Autor:
Alvaro Beltran Pinzón
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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