Lunes 23 de Julio de 2018 - 12:01 AM

La conectante a Pamplona

Columnista: Alvaro Beltran Pinzón

Ante las objeciones formuladas por grupos ciudadanos a la ejecución de un tramo de la obra, el Tribunal Administrativo de Santander celebró una diligencia de conciliación durante la cual se abrió camino a la necesidad de profundizar en los motivos que condujeron a preferir este trazado vial y analizar las alternativas que, de tiempo atrás, se han propuesto.

Es probable que el grueso de la población del área metropolitana no sea consciente de las implicaciones de habilitar definitivamente el tráfico Bogotá-Cúcuta a través de la autopista Bucaramanga-Piedecuesta, y piense que solo afectará la tranquilidad de los lugareños del sector intervenido. Mientras todas las ciudades adoptan acciones para alejar la carga pesada de su perímetro urbano, resulta inexplicable que en nuestro medio no se haya asimilado la magnitud de su inconveniencia.

Con buen criterio el Magistrado Presidente de la Audiencia, ante la gravedad del tema, aceptó que la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) exponga en detalle las razones que sustentan su determinación y que la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) presente el avance de los estudios respectivos. Por su parte, la Procuraduría General de la Nación convocará mesas de concertación técnica y la Defensoría del Pueblo coadyuvará en este propósito.

Si bien es cierto que se trata de un proyecto de la ANI y que las entidades locales no tienen injerencia en su definición, es irrefutable la incidencia en sus jurisdicciones. Es imprescindible que el Área Metropolitana y las administraciones municipales de Bucaramanga, Floridablanca, Girón y Piedecuesta se pronuncien de fondo frente a la iniciativa, que podría convertirse en funesto aporte al ya caótico crecimiento, en la audiencia que se reanudará el 29 de agosto.

La cuantiosa inversión que se anuncia todavía es razonable aplicarla en procura de dar forma al anillo vial externo que se precisa. Esta posibilidad solo se conseguirá con el concurso de todos los habitantes de la ciudad conurbada y, especialmente, de sus autoridades. Si finalmente se concreta la obra como está concebida va a ser muy difícil intentar revertir sus efectos nocivos en las próximas décadas.

Autor:
Alvaro Beltran Pinzón
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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