Publicidad
Sáb Oct 21 2017
25ºC
Actualizado 02:53 pm
Miércoles 21 de Diciembre de 2011 - 12:01 AM

¿Hemos ganado la guerra contra las drogas?

Columnista: Andrés Mejía

"México puede ganar la guerra contra las drogas, a la manera de Colombia". Así tituló Shannon O’Neill, investigador del famoso Council on Foreign Relations, un artículo suyo (7 de junio de 2011) en el cual analiza la penosa situación que vive México, por cuenta de la guerra que las organizaciones de narcotráfico libran contra el Estado. El texto empieza por registrar un hecho aterrador: durante el gobierno de Felipe Calderón, han muerto 40.000 personas en esta pesadilla de violencia. "Es hora de probar el remedio colombiano", dice a continuación O’Neill.


¿Cuál es ese "remedio colombiano" del que habla O’Neill? Básicamente se refiere a todas las políticas de lucha contra el narcotráfico y contra el terrorismo de los últimos trece años: el Plan Colombia, y la política de seguridad de Álvaro Uribe. Ambas iniciativas, no cabe duda, fueron cruciales para nuestro país: a ellas debemos en buena medida la mejoría de nuestra situación. Pero permítanme dudar de la premisa en la cual se basa la recomendación que hace O’Neill a los mexicanos: creo que es un error asumir que Colombia ha ganado la guerra contra el narcotráfico. Es necesaria una precisión lógica, para entender y poner en su justa proporción las victorias que al respecto ha alcanzado Colombia.


Colombia, en rigor, ha ganado la guerra contra un cierto número de organizaciones de narcotráfico; de hecho, desde los años ochenta en adelante, el Estado colombiano ha logrado derrotar prácticamente a todas las grandes mafias de la droga; a otras, como las Farc, ha logrado reducirlas y golpearlas en años recientes. Uno tras otro, la mayoría de los capos han caído, bien sea muertos, bien sea extraditados, bien sea encarcelados.


Con esto sin embargo hay un problema: todas las organizaciones derrotadas han sido reemplazadas por otras; el lugar de un capo muerto lo asumen dos o tres más; el lugar de un narco extraditado rápidamente lo toma otro que venga en ascenso. Pero el negocio no se detiene: sólo experimenta fluctuaciones temporales. Los ochenta fueron la época de los grandes carteles de Medellín y Cali; ellos fueron combatidos, pero vinieron luego los narcos del Norte del Valle; luego los grandes jefes paramilitares; después supimos de los narcotraficantes del Llano. Y todo el tiempo han estado presentes las Farc.


Esta es, en resumen, una guerra muy peculiar: en ella bien puede ocurrir que quien obtenga todas las victorias, aún así no gane la guerra.

Autor:
Andrés Mejía
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Contactar al periodista
Su voto: Ninguno (3 votos)
Otras columnas
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad