Sábado 30 de Diciembre de 2017 - 12:01 AM

El buen capitán

Columnista: Carlos Chaverra

La victoria era cómoda contra un equipo de media tabla. No podía esperarse más ya que el modesto equipo se enfrentaba al poderoso Barcelona dirigido por Pep Guardiola que iba en camino de establecer una hegemonía ganadora en Europa. De pronto llego un gol más, la celebración era con baile y súbitamente vi a un compañero de equipo llegar corriendo con ademanes de airado reclamo; era el capitán del equipo Carlos Puyol. Recriminaba a sus compañeros que dicha celebración era irrespetuosa con el contrincante y que en esos momentos lo correcto eran la mesura y el decoro.

Me llamó la atención que esta historia apareciera en un reciente libro sobre liderazgo (The Captain Class: The Hidden Force That Creates the World’s Greatest Teams, May 2017). Su autor, Sam Walter, es el editor fundador de la sección de deportes del Wall Street Journal. Walter se ideó una fórmula que aplicó a miles de equipos de ligas alrededor del mundo incluyendo deportes profesionales y olímpicos.

Al culminar su análisis obtuvo un listado de los 16 equipos más dominantes en la historia. Walter se obsesionó igualmente con otra pregunta aún más compleja ¿qué tenían estos sobresalientes equipos en común?

Descubrió que no eran los recursos, ni el entrenador, ni las estrellas. Lo común era que cada equipo tenía el mismo tipo de capitán- un líder singular con una serie de características que lograba que su equipo obtuviera resultados sostenibles de histórica grandeza. Por eso aparece Puyol, ya que el Barcelona de Guardiola forma parte de esta lista. El capitán no era el jugador más dotado, ni la estrella del equipo, ni el que aparecía en más titulares. Walter identifica siete características que van desde la extrema determinación, el dominio propio, la capacidad de inspirar, el coraje de servir y una alergia convulsiva a figurar.

Al final de una Champions Puyol se quitó el brazalete de capitán y se lo entrego a Abidal, un compañero que salía de una penosa enfermedad. Puyol sabía que era el capitán el designado para recibir y alzar la copa; este gesto retrata su carácter y lo que Walter resume como el corazón de un líder. Pensé que un propósito para 2018 es el de aspirar a ser un buen capitán. Al fin y al cabo, todos formamos parte del equipo de la vida. Feliz año.

Autor:
Carlos Chaverra
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