Sábado 17 de Noviembre de 2018 - 12:01 AM

En la arena

Columnista: Carlos Chaverra

“No es el crítico quien cuenta, ni el que señala con el dedo al hombre fuerte cuando tropieza o el que indica en qué cuestiones quien hace las cosas podría haberlas hecho mejor. El mérito recae exclusivamente en el hombre que se halla en la arena, aquel cuyo rostro está manchado de polvo, sudor y sangre, el que lucha con valentía, el que se equivoca y falla el golpe una y otra vez, porque no hay esfuerzo sin error y sin limitaciones”. En su célebre discurso, el expresidente Roosevelt compara dos tipos de hombres: el que crítica y juzga y el que está en la arena, poniéndole el pecho a la brisa.

Seguramente muchos hemos conocido hombres “de la arena”. Me impresionan ante todo aquellos que son luchadores anónimos, que transitan por la vida sin aspavientos, sin darse cuenta que otros están atentos a sus actuaciones, porque admiran su vida sin pretensión más allá de servir una causa noble. Francisco era uno de ellos. Me cautivó esa poderosa mezcla de juventud y madurez. Duro para negociar pero su firmeza no era una imposición, más bien constituía una invitación a debatir en el campo de las ideas y argumentos con lo cual garantizaba que, sin importar el resultado, todos ganábamos. Era una delicia aprender de su lógica en las reuniones en que coincidíamos y mejor aún los almuerzos siempre con fríjoles y chicharrón propios de su tierra. Ya con el paso del tiempo, Francisco me confió otra de sus luchas: un cáncer cerebral el cual enfrentaba con dignidad y entereza.

Roosevelt nos sigue describiendo al hombre en la arena: “es el que de hecho lucha por llevar a cabo las acciones, el que conoce los grandes entusiasmos, las grandes devociones, el que agota sus fuerzas en defensa de una causa noble, el que, si tiene suerte, saborea el triunfo de los grandes logros, y si no la tiene y falla, fracasa al menos atreviéndose al mayor riesgo, de modo que nunca ocupará el lugar reservado a esas almas frías y tímidas que ignoran tanto la victoria como la derrota”. Francisco se nos fue y no tuve oportunidad de decirle que lo quería y admiraba. Espero que donde esté lea estas palabras y sonría.

Autor:
Carlos Chaverra
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Contactar al periodista
Otras columnas
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad