Publicidad
Publicidad
Jue Dic 8 2016
21ºC
Actualizado 07:01 pm
Martes 18 de Octubre de 2016 - 12:01 AM

La Patria Boba

Columnista: Carlos Gómez

Las dos semanas anteriores han sido una sucesión de acontecimientos que difícilmente son asimilables o entendibles. Contradictorios, unos; esperanzadores, otros; mezquinos, también los hay. Sin duda, Colombia: un país donde la vida es excitante, donde uno se puede morir de cualquier cosa menos de aburrimiento. Pero esto mismo conlleva a que lo urgente se imponga sobre lo importante, donde los síntomas esconden la enfermedad, donde los apasionamientos opacan la crudeza de la realidad. Todo esto vivido en atropellados pocos días.

Los “jefes” de los diferentes grupos que se han autoproclamado representantes del “No” han formulando los cambios que deben hacerse al Acuerdo. Algunos reflejan sensatez, otros muestran el desconocimiento de los textos, y todos manifiestan que no estaban preparados para ser propositivos sino para hacer oposición–que suele resultar más rentable. Ahora cuando se van apilando las propuestas también hay que leer entre líneas. A Uribe no le gusta la justicia transicional pero en sus propuestas subyacen sus intereses para que sus encarcelados “buenos” muchachos se favorezcan de lo que finalmente se decida; además, le preocupa enormemente el tema de tierras (¿?). Pastrana ha tenido algún chispazo en proponer términos a los tribunales especiales pero más le interesa fungir como estadista para no pasar al olvido. Al ex-Procurador y numerosas Iglesias cristianas les obsesiona el tema de la familia tradicional y la ‘ideología de género’ que no aparece en los Acuerdos porque, eso sí, fuera de ser aburridísimo el ‘lenguaje incluyente’ y el sonsonete de ‘los y las’; aunque sí es importante resaltar que, en lo acordado, la mujer ocupa un reconocimiento fundamental. Las Farc, en tanto, esperan atentas el gran “pacto nacional”, porque saben que sus inamovibles no podrán ser tocados o su regreso al monte será inminente: no irán a la cárcel y exigirán poder participar de las elecciones y, eventualmente, ser elegidos.

Resulta curioso, por decir lo menos, que el “Gran Pacto” será firmado por los de siempre que, en últimas,defenderán sus egoísmos sin preocuparse por los verdaderos problemas del país, esos que condenan a muchos a la pobreza y la exclusión, que generan ambientes donde la violencia puede volver a surgir,y perder la posibilidad única de construir otro país justo, educado, moderno y verdaderamente democrático. ¡Oh Patria boba!

Autor:
Carlos Gómez
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Contactar al periodista
Su voto: Ninguno (7 votos)
Otras columnas
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad