Martes 19 de Diciembre de 2017 - 12:01 AM

Navidad, reconciliación y paz

Columnista: Carlos Gómez

A pocos días de la celebración de la Navidad, fiesta familiar llena de amor, esperanza y nostalgias, es una ocasión propicia para compartir, pero también para reflexionar.

La ilusión de los niños y la sabiduría de los viejos se encuentran en una sonrisa de paz; las carreras de los adultos por propiciar una ocasión para reunirse, regalar y reconocer la fraternidad y la amistad contagian alegría y convocan a compartir; y, la nación entera intenta encontrar un oasis y un pare en el camino de las vicisitudes vividas, las dificultades, los sinsabores pero también de los logros, los avances y las proyecciones. Sí, Navidad es tiempo de paz y de ilusión.

Cómo anhelaríamos que esta fuera la Navidad que nos diera una tregua personal y familiar para mirar con ojos de esperanza la realidad, y nos preparara con corazón generoso a vivir los intricados caminos de la reconciliación tan necesarios para poder construir un proyecto nuevo de nación. Más allá de las dificultades que supone este tortuoso proceso, conviene mirar la angelical sonrisa de nuestros niños y el dolor que se refleja en los ojos de quienes más han sufrido para convencernos de que nos merecemos mejores días y que podemos hacer esfuerzos para perdonar y transitar por el difícil pero esperanzador camino de construcción de la paz.

Empieza ya la campaña política que nos permitirá elegir Presidente y Congreso. ¡Qué responsabilidad en esta coyuntura de la historia nacional! Acaso la Navidad y la inminencia del nuevo año sean tiempos para hacer un pare en el camino, para pensar y discernir, para con buenas lecturas y otras tantas conversaciones en familia, con buenos amigos, encontremos perspectivas, referentes, posibilidades, pros y contras, y así ir tomando decisiones informadas y responsables. Como comunidad nacional, si de verdad anhelamos un país diferente y una mejor patria para que nuestros niños crezcan, tenemos una ocasión propicia para tomar decisiones ponderadas y desapasionarnos para buscar caminos de concordia.

Es el mensaje profundo de la Navidad: la fragilidad de un niño que nos convoca e interpela, el poder del amor que se realiza todos los días, la esperanza que renace y nos convoca a construir juntos un proyecto de paz. Feliz Navidad.

Autor:
Carlos Gómez
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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