Publicidad
Jue Ene 18 2018
19ºC
Actualizado 05:39 am
Martes 26 de Diciembre de 2017 - 12:01 AM

Sobre Rusia: buenas historias para leer en vacaciones

Columnista: Carlos Gómez

John Reed y Steve Lee Myers tienen algunas cosas en común: son estadounidenses, y, como corresponsales, testigos de momentos excepcionales de Rusia. Reed narró con impecable estilo la Revolución de Octubre, “Diez días que estremecieron al mundo”, texto obligado para conocer los personajes, los intríngulis de la toma de poder en Rusia por parte de los Sovietsque representaban las masas populares, y la creación de la primera república socialista que después devino en la URSS.

Reed simpatizaba con las ideas de la Revolución; de hecho, era activista comunista. Otro gran texto de su pluma es “México Insurgente”, sobre la revolución mexicana. Reed murió en Moscú en 1920. Myers, corresponsal de TheNew York Times, acaba de publicar otro gran libro, “El nuevo Zar. Ascenso y dominio de Vladimir Putin”. A Reed y Myers los separa un siglo, dos momentos radicalmente diferentes, dos posturas ideológicas opuestas, pero dos visiones que permiten una perspectiva excepcional.

Vale la pena volver sobre las crónicas de Reed al cumplirse el centenario de la Revolución que tuvo efectos inmensos en la historia del siglo XX. La Unión Soviética pronto se convertiría en un poder mundial y, después de la Segunda Guerra, en uno de los polos entre los que osciló el mundo en épocas de la “Guerra Fría”. Rusia vivía una crisis signada por la pobreza, el hambre, unas élites que despreciaban al grueso de las poblaciones, la ruralidad arrasada y el acceso a la tierra negado, una monarquía incapaz de canalizar el descontento y de abrir espacios a la participación política de las masas, y la crudeza de la “Gran Guerra” que tiñó de sangre y descontento los ejércitos rusos y las poblaciones urbanas.

De hecho, el Zar fue defenestrado,dando paso, en febrero de 1917, a un gobierno provisional, presidido por Kerensky, incompetente para interpretar los clamores, lo que abre las puertas a la Revolución que asumiría el poder nueve meses después. “En las relaciones entre un gobierno débil y un pueblo en rebelión, llega siempre un momento en que cualquier acto del poder exaspera a las masas y toda negativa a actuar, excita su desprecio”, escribió Reed. El clamor popular se expresaba en tres palabras: “Paz, pan y tierra”.

Autor:
Carlos Gómez
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Contactar al periodista
Su voto: Ninguno (1 vote)
Otras columnas
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad