La emoción del gobernador Richard Aguilar cuando anunciaba esta semana que a mitad del próximo año estará listo su obsesivo Cerro del Santísimo, me hizo recordar a esos nuevos ricos que son felices haciéndose notar mediante la ostentación y el despilfarro. A estas personas no les importa gastarse millones en loberías que los hagan sobresalir por donde pasan, para dejar esa sensación de que son pudientes, sin importar que para ello se haya dejado de pagar la pensión de los niños. Esa pareciera ser la lógica de nuestro joven Gobernador, quien muy sonriente nos anuncia que en la construcción del Cerro del Santísimo se invertirán nada más y nada menos que 43.000 millones de pesos. Es decir, que se gastará más del 50% de las regalías del departamento, que este año, por cuenta del cambio en la forma de su distribución, serán solo 70 mil millones. Y ya comienzan a verse los milagros que hará el Santísimo: uno de los consorcios de la firma que construirá el monumento participó también en la construcción de Panachi, obra insignia de la gobernación de papá Aguilar. Y quien estará al frente de este proyecto es Carlos Fernando Sánchez, director de la Corporación Panachi y pieza clave en la campaña de Hugo Aguilar. Al Gobernador parece que no le importa que Zapatoca esté recibiendo el agua en carrotanques desde hace días, ni que la Contraloría haya expedido un control de advertencia porque a pesar de que se asignaron 10 mil millones para construir el acueducto de Barichara, no se ha hecho nada para que la obra se inicie. Tampoco cree el Gobernador que la plata de regalías se necesite para mejorar la infraestructura vial de Santander, que está rezagada por lo menos 20 años. Tal vez por eso pidió en el Plan de Desarrollo que se pavimentaran solo 20 kilómetros de vías, porque no había presupuesto para más. Y tal parece que tampoco es prioritario mirar lo que pasa con los hospitales.Para nuestro Gobernador, lo que necesita este departamento es un Cristo de 30 metros. Al fin y al cabo tendrá una placa bien grande que diga: “esta obra fue construida por el Gobernador Richard Aguilar”.