Sábado 21 de Abril de 2018 - 12:01 AM

Venezuela, la historia al revés

Columnista: Diva Criado

Para referirnos a Venezuela, nunca mejor dicha la frase del Nobel de Literatura 1999, Günter Grass: “Algo hacemos mal si no somos capaces de integrar a los inmigrantes. Europa no debería tener tanto miedo de la inmigración: todas las grandes culturas surgieron a partir de formas de mestizaje”, reseñando la inmigración siria. Cuando los enfoques históricos cambian, las circunstancias también. Colombia ha pasado de ser un país de emigrantes, a ser receptor de un considerable flujo migratorio venezolano. Entender el proceso migratorio es crucial para establecer políticas de migración y establecer sistemas de regulación para enfrentar la crisis es fundamental. No es fácil ver gente durmiendo en las calles, niños sin colegios, hombres y mujeres explotadas laboral o sexualmente. Las cifras oficiales respecto de la migración venezolana no son claras y, por ende, no es claro el tipo de inmigrante que llega, ni la forma de ayudar a quien lo necesita.

Repasando la historia, Venezuela recibió en la posguerra a millones de inmigrantes, tanto, que firmó un acuerdo internacional para la protección de refugiados, activando una política de puertas abiertas, que dio la bienvenida a personas de todo el mundo

Entre los años 70 y 90, gracias al boom y consolidación de la industria petrolera, la ola migratoria cambió. Venezuela recibió cantidades de migrantes latinoamericanos que buscaban oportunidades económicas, la mayoría de ellos, colombianos de todas las condiciones sociales, quienes huían del conflicto armado, la crisis económica y la violencia del narcotráfico. Hoy, Venezuela vive la historia al revés. Una crisis económica social y política sin precedentes ha obligado a miles de venezolanos a salir de su país. Recientemente, Acnur les dio la categoría de refugiados y pidió a los gobiernos latinoamericanos brindarles acceso a los servicios básicos y garantías de no retorno, como un acto humanitario. Las nuevas políticas migratorias de Colombia, entre otras, el ingreso de venezolanos al país solo si tienen pasaporte legal, es a todas luces confuso. Obtener un pasaporte desde la ciudad de origen para quien huye de un régimen autoritario es un obstáculo más ¿Por qué no facilitarles las cosas? Ayudarlos un deber moral y una deuda pendiente.

Autor:
Diva Criado
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad