Sábado 17 de Noviembre de 2018 - 12:01 AM

Brexit en la cuerda floja

Columnista: Diva Criado

Cuando hace algunos años, en una mal calculada jugada política, David Cameron propuso un referéndum para que los ciudadanos británicos decidieran si querían o no continuar siendo parte de la Unión Europea (UE), pocos imaginaron que la crisis migratoria de africanos en Europa, de refugiados Sirios y restricciones de entrada a ciudadanos de la Commonwealth (antiguas colonias británicas), sumado al resurgimiento del populismo de derecha luego de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, darían como resultado el “Brexit”.

La campaña para el Brexit, por parte de “remainers” (quedarse) y de “leavers” (irse) estuvo plagada de análisis vacíos y cifras sin fundamento.

Pocos previeron entonces la verdadera dimensión de la decisión que estaba en juego, que el Brexit traería enormes repercusiones legales, laborales y comerciales, y que, si era necesario salir de la UE, era mejor tener un plan. Plan que nunca existió y que obligó al gobierno de Teresa May a negociar en el corto plazo de dos años un borrador de acuerdo con su principal socio comercial, la UE.

La dificultad estructural de romper los vínculos con la UE, los costes económicos del proceso, las ventajas generadas por la falta de fronteras que permiten la libre circulación de personas, bienes y servicios, son un cúmulo de ventajas en el que todos pierden. Sin una economía fuerte como la del Reino Unido, la UE también pierde. Negociar un Brexit “suave” se convirtió en el principal objetivo para las partes, pese a los euroescépticos y a quienes pregonan que es mejor no tener acuerdo que uno malo.

La estabilidad política y territorial del Reino Unido se ha visto amenazada por los frecuentes desencuentros entre el gobierno central encabezado por Teresa May y el gobierno de Escocia, encabezado por Nicola Sturgeon, donde los remainers tuvieron amplia mayoría. Se suma el tema de la frontera con Irlanda del Norte. Durante meses, Reino Unido rechazó la posición de la UE de mantener a Irlanda del Norte en la unión aduanera y en el mercado único. El Reino Unido estableció que exigiría controles aduaneros para las mercancías que cruzaran el Mar de Irlanda del Norte, lo contrario, Irlanda estaría en situación privilegiada frente al resto de Reino Unido.

El borrador del acuerdo presentado por May ha causado tal revuelo dentro y fuera del país, que ha provocado la renuncia de cuatro ministros, que sienten que no llena sus expectativas. Por su parte, la UE critica que el acuerdo hace demasiadas concesiones al Reino Unido.

Autor:
Diva Criado
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