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Donaldo Ortiz Latorre
Lunes 11 de marzo de 2013 - 12:00 AM

El agua, ese sueño 

Publicado por: Donaldo Ortiz Latorre

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El caballo ascendía lentamente el camino lleno de piedras y dificultades. Sudaba, mientras yo miraba el panorama de ese cañón hermoso y florido (no el Chicamocha) que se levantaba al frente del camino.  Aire, frío, robles eso lo he querido toda la vida porque  lo conocí en una finca en Mutiscua. Allá nos mandaban cada vez  que podían, cada vez que querían salir de nosotros, de los siete hermanos. Nos mandaban para que mi mamá y mi papá descansaran.  Esa fue la niñez de muchos.

Ese camino a la montaña nos hizo amarla y a todo lo que en ella todavía está: agua, flores, risas, dicha.  Nunca hubiéramos imaginado  otro mundo, como el que ama el mar y el sol y, como nosotros, el frío.

El trigo se fue acabando, ya no fue igual. Los americanos invadieron y  cosechas no hubo ni hubo dicha. Los molinos y la tierra, el cacao y el café se esfumaron. Todo desapareció y con ello 500 años (los  que reclaman años de explotación minera en el Páramo de Santurbán deben saber que antes allí hubo agricultura y hubo trigo, habas y alverjas, hubo molinos que mantenían la economía).

El oro está ahí, se sabe y se sabía desde siempre, desde los indígenas, desde los curas, desde la iglesia, es  el oro el que buscan. Misterio adorado  en todas las culturas y en  todas las religiones.

En los socavones, en las paredes de  las casa viejas, en la luces de los sueños de los conquistadores y después, desde  los que se quedaron con la tierra y con el  paisaje de nuestra tierra a la que amamos, porque entendimos que mejor mundo no había creado Dios ni ser humano. América,  esa  extraña y a la vez difícil, geografía. Esta historia no encaja en los codiciosos españoles  que llegaron  y de los cuales descendemos. Porque unos y otros sabemos eso, de ellos  descendemos y en nombre de una dios se atravesaron corazones y pelvis……Conocemos esa historia.

No hay que repetirla. El agua sigue corriendo y de ella cansados bebemos, es dulce, clara  y da energía. ¿De dónde viene el agua? ¿De dónde viene tanta belleza y tanta claridad para dejarla acabar? La vida es difícil, pero eso no le impide a nadie amar.

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