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Lunes 07 de Agosto de 2017 - 12:01 AM

Los que no volvieron

Columnista: Donaldo Ortiz Latorre

Llegó pálido, ojeroso, delgado, más delgado de lo que era normalmente. Llegó como alma en pena, después de estar secuestrado durante ocho meses. Le sobraba ropa. No era para menos, ocho meses en la selva muelen a cualquiera. Lo entregaron las Farc hace dos años. Estuvo en el Magdalena Medio y corriendo de lado a lado durante noches y días enteros por el asedio del ejército, se fue adelgazando. Las dificultades de su columna se acentuaron por el mal dormir, pues en medio del calor y los mosquitos nadie puede hacerlo. Con él había dos más, pero no sabe qué pasó con ellos. Hambre física no aguantó, la que pasó hambre fue su alma. La pensadera en su familia le hacía olvidar su sufrimiento personal. Alirio, así se llama, ya está en casa, y su familia, que tuvo que pagar por la liberación, está feliz de nuevo.

¿Y sin embargo los otros, los que nunca volvieron, quién los reclama? Cuando en la madrugada escuchamos a esas madres o padres o esposas hablar convencidos del regreso de sus seres queridos, no podemos evitar sentir que hablan al vacío. Claman a Dios, su único sostén, para que les devuelvan a sus familiares. De eso en este proceso de paz no se habló más, y muchas familias aún no saben sobre la suerte de los secuestrados. En medio de tanto artículo que se elaboraba para llagar a la paz, el tema de los secuestrados se perdió en las líneas. ¿Todo por la democracia?

Madrugadas enteras las familias de estos secuestrados olvidados se levantan a pedir a la guerrilla que se los devuelva, que les entreguen los restos o los entreguen vivo, cosa improbable. Nadie del gobierno, ni de la guerrilla, los menciona; es tema espinoso. ¿Cuántos quedaron perdidos en la selva? ¿Qué los hicieron? ¿Estas preguntas las resolverá la Jurisdicción Especial para la Paz?

Mientras tanto esa madres siguen llorando la ausencia de sus hijos. Esa época nefasta del secuestro está pasando, pero tenemos la obligación moral de exigir y de conocer la verdad sobre aquellos que no han vuelto.

Autor:
Donaldo Ortiz Latorre
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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