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Lunes 28 de Agosto de 2017 - 12:01 AM

“Llanada”

Columnista: Donaldo Ortiz Latorre

Hay hombres que nacieron para servir, otros para ser músicos, sacerdotes, monjas (en ese mundo hay mejores seres humanos que en el nuestro, digo), artistas, pintores, científicos, docentes, leñadores, obreros, campesinos, entre otros. Todos tienen un papel para salvar la humanidad o creen salvarla. Pero la humanidad desprecia al que le sirve, la humanidad no tiene en cuenta sino al poder. Profundo error. La humanidad llegó a dónde está no por el César, ni Napoleón, ni Hitler, ni Stalin, llegó por unas hormiguitas humanas que trabajan para otros. Óscar Alvear, músico y maestro, es de las hormiguitas que trabajan para elevar el espíritu y la creatividad y eso lo hace un ser superior sin querer serlo, sin pretenderlo.

Me hizo llegar este texto :

“Hoy ‘me levanto de madrugada’ como dice Pablo Flórez y con la pensadera alborotada… Llevo casi un año habitando y siendo miembro activo de una vereda, al borde del majestuoso Cañon del Chicamocha, llamada Llanadas. Desarrollando un proyecto de escuela musical”. Esto gracias también a Juan Diego Restrepo.

Es impactante su realidad social.

“Aquí he podido palpar, más que en otras áreas rurales que conozco, el olvido y abandono de eso que llamamos Estado… Aquí vivimos 250 personas sin vías de acceso, sin agua potable, sin puestos de salud, sin colegio, sin transporte público”. En esta región como en otras, se vulnera el derecho de los niños. Mientras todos hablan de paz. “Y aunque parezca increíble hoy en día sin intenet… No conocía yo hasta ahora el galante hombre y la mujer santandereana, trabajadores del campo, de manos ásperas”.

Agrego, Buñuel , el director de cine, una vez en Extremadura vio como esa población de España tan pobre, no abandonaba sus terrenos porque el amor a la tierra era superior. Lo mismo pasa en todo el Cañón. Las personas muchas veces se acuestan con hambre, son delgados , pero fuertes. No se quejan, no se lamentan, no maldicen porque son libres, no son esclavos del consumo.

Sigue Óscar: “Al Alcalde lo vi una vez en un almuerzo en casa del más lagarto cultivador que no es de la vereda”.

Los niños allí no pueden ser como los niños de otras partes del mundo, porque carecen de todo.

Autor:
Donaldo Ortiz Latorre
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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