Lunes 19 de Febrero de 2018 - 12:01 AM

La humillación

Columnista: Donaldo Ortiz Latorre

La señora Esperanza, así se llama, salió de la clínica sin diagnóstico definitivo. El examen que requería no se lo practicaron allí. Sangrando salió a pie, porque no tenía para el taxi, buscando el otro lugar al que la remitieron. Pero allí, sin embargo, tampoco la ayudaron. Esperanza, con dolor insoportable, sin fuerzas, no tenía quién la ayudara. Volvió entonces a su casa, que quedaba cerca. Bajo ese sol caminaba, con la incertidumbre de su enfermedad y citada nuevamente otro día a otro lugar donde seguramente le van a decir que no tienen competencia, o que su examen será practicado, pero en cuatro meses.

Para Esperanza y muchos enfermos solo resta la paciencia, que algunos la tienen como virtud en medio de sus dolores que no son atendidos a tiempo y ante tantos funcionarios cuyo único papel es demorar. Como ella hay otras señoras esperando medicamentos, el hijo esperando la autorización de un examen para su padre enfermo, la madre que llora impotente ante la enfermedad de su hijo, que lo va carcomiendo y debilitando. Cientos de seres humanos recorren las clínicas para ser atendidos sin éxito en este país, y lo más triste es que la mayoría no obtiene atención digna.

La enfermedad es una condición humana que toca a reyes, príncipes y pueblo. Nadie se salva, pues nadie es inmortal. Tampoco hay muchos medicamentos y hasta la xylo-caina, tan útil y tan usada, nos escasea a veces. Eso que nos repiten “nos volveremos como Venezuela”, ya pasa. Eso lo saben los pobres de este país.

Es urgente resolver los problemas de salud y de hambre, y quienes nos ayuden no serán los que antes, cuando ostentaron el poder, no hicieron nada.

Notas: La CDMB no hace nada por preservar el medio ambiente. Ahora tenía sede un cartel de la madera. A quién le preguntamos si concesionó el río Suratá a Minesa que ahora cobra por el uso del agua del río.

El Alcalde, que siempre se queja por falta de recursos, compró, dicen también, la casa donde nació Luis Carlos Galán. Al senador Juan Manuel y a sus hermanos, les proponemos que la vuelvan a comprar para que desarrollen un museo y lo entreguen a la ciudad.

Autor:
Donaldo Ortiz Latorre
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Contactar al periodista
Otras columnas
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad