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Lunes 10 de Octubre de 2011 - 12:01 AM

La gravedad de Metrolínea

Columnista: Donaldo Ortiz Latorre

Si no es uno de los más graves de todos los problemas que asedian y alteran a Bucaramanga además de la inseguridad, de la congestión vehicular, de la invasión del espacio público, la pérdida de la autoestima, la pérdida de los valores, la pérdida de la confianza en sus dirigentes, del abandono de las calles, del abandono de la calidad de vida, de sus edificios emblemáticos como la Plaza San Mateo, como el Teatro Santander, como el Centro Cultural del Oriente, como los parques, el problema de Metrolínea es uno de los más sensibles. Según los que conocen del tema, es tan grave y tan difícil buscarle una solución, que parte de nuestros recursos tendrán que irse por ese <hueco galáctico> que se chupará todas nuestras energías y todos nuestros recursos, porque a la fecha, el Metrolínea no funciona. Y no funciona porque de los 180.000 pasajeros que debería transportar solo transporta 60.000 pasajeros, porque además no tiene suficientes rutas alimentadoras, no tiene las obras concluidas, no ha chatarrizado, tiene la amenaza permanente del transporte pirata, del mototaxismo, es un problema estructural y nadie sabe qué hacer para solucionarlo ni el Gerente (o no puede hacer nada), ni el Alcalde, ni los gremios, ni los dueños del transporte urbano.

Las energías del próximo alcalde(sa) elegido(a), además de todo lo antes mencionado es la solución definitiva del Metrolínea como transporte masivo, que por ahora ni es masivo ni ha descongestionado. Es importante que la dirigencia y la clase política junto con los gobernantes busquen una solución pronta y duradera, antes de que las demandas, que en la actualidad ascienden a 180 mil millones de pesos, y de que se encarezcan aún más los predios que faltan por negociar, terminen por acabar este proyecto en el que han sido invertidos miles de millones de pesos y tengamos que pagar los bumangueses por la falta de planeación y de gobierno. De otra manera, puede llegar a pasar como con el problema de las basuras que vencido el plazo tampoco se ha encontrado hasta la fecha una solución definitiva, duradera y sabia, pasarán los 6 meses mágicos de plazo a la solución y no se tendrá nada: ni sitio ni solución.

Metrolínea ha sido otra solución parcial, caótica en la que el negocio particular sigue interfiriendo y no propiciando con mayor facilidad la búsqueda de una solución definitiva y acertada.

Autor:
Donaldo Ortiz Latorre
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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