Historia descrita por Carlos Sanclemente Orbegozo en su libro “Ingeniería Colombiana”. El Ferrocarril de Panamá fue terminado en 1855. El de Bolívar entre Barranquilla y Puerto Colombia en 1893. El de Cúcuta, entre esa ciudad y el puerto venezolano de Encontrados, sobre la vía fluvial al lago de Maracaibo, se concluyó en 1879. El de Antioquia entre Medellín y el río Magdalena, instalado en 1874; la vía se prolongó hasta Ambalema y en 1910 llegó a Girardot. El ferrocarril del Pacífico entre Cali y Buenaventura se terminó en 1906. Luego se construyó la línea desde Cali hasta Popayán. En 1870 el Estado de Santander promovió la línea desde Puerto Wilches hasta Bocas de Suratá para continuar a Cúcuta y Bogotá. La vía férrea llegó a Bucaramanga en 1941. Santa Marta - Río Magdalena – Ciénaga y El Banco se inauguró en 1887. El de La Sabana de Bogotá y el río Magdalena entró en servicio en 1882 con un tramo a Facatativá y en 1934 se abrió la troncal de Puerto Salgar con un ramal al salto Tequendama. En 1908 culminaron las obras en Facatativá. El del Norte, ubicado en el Carare, se suspendió en Zipaquirá; en 1935 llegó a Barbosa. El de Tolima entre Girardot e Ibagué fue habilitando en 1921; tuvo ramales a Neiva y Ambalema. El ferrocarril de Cartagena y Calamar concluido en 1894 se prolongó hasta el río Cauca. El de Caldas entre Manizales y el río Cauca en Puerto Caldas fue concluido en 1941. El de Nariño entre Pasto y el litoral pacífico en Tumaco, fue iniciado en 1925. El ferrocarril del Nordeste que uniría los departamentos de Cundinamarca y Boyacá se suspendió en 1931. Colombia tuvo una exitosa red férrea de la cual las generaciones de los siglos anteriores se ufanaron. Parece mentira que en pleno siglo XXI nuestro país no tenga este servicio fundamental de transporte, tanto de pasajeros como de carga.