Publicidad
Lun Nov 20 2017
20ºC
Actualizado 07:09 pm
Viernes 04 de Noviembre de 2011 - 12:01 AM

Lo que viene

Columnista: Eduardo Duran

Las elecciones del domingo último expresaron lo que el elector, a su buen saber y entender, quiso que fuera el manejo de su ciudad o departamento para los próximos cuatro años; esos son ya los gobernantes y lo que se espera es que ellos no sean inferiores a las expectativas generadas, tanto para sus partidarios como para sus oponentes. Serán los mandatarios para todos los ciudadanos, pues todos serán los que reciban los dividendos de los aciertos o desaciertos y todos ellos también serán los que financien con sus impuestos las acciones de gobierno.


Creemos que, dentro del orden lógico que las cosas deben tener, sería importante que esos mandatarios escogieran de una vez el equipo de colaboradores cercanos, para que se aprovechen estos dos meses para trabajar en un plan estratégico que esquematice sus propuestas en un cronograma de cumplimiento, que pueda encontrar la viabilidad dentro de los próximos cuatro años.


Allí hay que identificar lo de corto, mediano y largo plazo y las herramientas para poder darles dientes a las propuestas. Cuando el ejercicio de planeación no se hace, los gobiernos suelen andar sin rumbo cierto, sin objetivos concretos y sin indicadores que señalen el cumplimiento de lo que se prometió.


Los gobernantes audaces son aquellos que están en capacidad de trabajar por encima de sus compromisos y de las expectativas; que están dispuestos a atender los clamores ciudadanos en el menor tiempo posible y los que logran brindar ambientes de mejoramiento ante cualquier percepción.


Cuando el tiempo se aprovecha y el horizonte no se descuida, los resultados llegan y los equipos bien estructurados y bien orientados lograrán las metas que todos ambicionan.


A veces la euforia de los triunfos suelen apartar de las realidades y de los compromisos a los protagonistas; se dan largas, se acarician esperas, se dispone de tiempo para el goce y el placer. A quien se le ha confiado una responsabilidad popular tan grande tiene que estar dispuesto a olvidar, o por lo menos a aplazar, todo eso. Su compromiso no tiene pausas, no puede ofrecer distracciones ociosas y no puede aceptar instrumentos que coloquen a un lado su tarea fundamental.


Y en medio de todo este accionar, debe recordarse el imperio de dos postulados esenciales: la ética y la rectitud. Ningún acto de un gobernante puede abrir, siquiera una rendija, a una situación que pueda quebrantar esos postulados. Acordémonos que la justicia a veces tarda pero llega y que ejemplos dolorosos existen por todo el territorio nacional.


El que actúa con principios y valores tendrá derecho al reconocimiento y a la promoción posterior de su personalidad en responsabilidades que ameriten nuevos y fundamentales designios.

Autor:
Eduardo Duran
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Contactar al periodista
Su voto: Ninguno (2 votos)
Otras columnas
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad