Publicado por: Eduardo Muñoz Serpa
A los bumangueses nos preocupa sobremanera la calidad del agua que estamos consumiendo y el grado de contaminación que pueda tener.
Expertos de varias universidades y de la Sociedad Santandereana de Ingenieros (SSI) analizaron técnicamente el grado de acidez de las aguas que corren por las cuencas hidrográficas y quebradas que llegan al río Suratá (de donde se abastece en gran parte el Acueducto Metropolitano de Bucaramanga) y hallaron que están contaminadas.
Tal experticio técnico científico es objetado por el gerente de la CDMB, quien argumenta que esta entidad estatal tiene datos técnicos que rebaten lo afirmado por los profesionales citados en el párrafo anterior.
El gerente de la CDMB, fácilmente, tilda de falso el dictamen técnico capitaneado por la SSI y pone en tela de juicio las metodologías usadas en tal trabajo pues considera que lo que hicieron fue muestreos y no estudios, agregando que son “documentos de ficción o de literatura” (Sic).
Los bumangueses, que consumimos tan polémica agua, exigimos certeza en que al beberla, no atentamos contra nuestras vidas.
Por ello nos preocupa que el gerente de la CDMB al terciar en el asunto, más que dar argumentos técnicos, buscó descalificar de una plumada lo hecho por expertos en estudios de cuencas hidrográficas y suelos de las universidades Nacional, UIS, Santo Tomás y el Acueducto. Por ello, pedimos que técnicamente se establezca qué ocurre con el agua en Bucaramanga.
Exigimos que más que lenguaje polémico, emotivo y agresivo, el gerente de la CDMB haga un sosegado análisis de las debilidades o fortalezas del para él no válido experticio técnico. Sobre todo porque mientras tal funcionario público plantea peleas dignas de una gallera, nosotros seguimos bebiendo un agua que no sabemos si sigue siendo la de mejor calidad del país, o está contaminada por los trabajos de la gran minería en el páramo de Santurbán. ¿Será pedir mucho?










