Publicidad
Vie Ago 18 2017
19ºC
Actualizado 07:48 am
Viernes 17 de Febrero de 2012 - 12:01 AM

Un contador de historias

Columnista: Eduardo Pilonieta Pinilla

La historia se hace todos los días, pues aquello que hoy es presente mañana ya será historia. Además, si no se cuenta se pierde, y ese es el papel que cumplen quienes la escriben, gracias a los cuales podemos conocer o recordar el camino recorrido y explicar el que viene, pues el futuro se nutre de todo lo hecho para llegar a él. Las personas que investigan y compilan ese pasado son los historiadores, que deben buscar las fuentes que les permiten reconstruir y narrar lo que ayer fue. De igual manera, los hechos vividos pasan por nuestro lado, ahora con una velocidad pasmosa, entrando rápidamente a ese archivo del pasado que constituye nuestra personal memoria. Bucaramanga, por fortuna, cuenta con escritores como el maestro Edmundo Gavassa Villamizar, que parece predestinado a compilar la historia relativamente reciente de esta ciudad, empeño en el que ha escrito 16 libros, a través de los cuales queda un enriquecedor registro fotográfico de quienes forjaron la ciudad de hoy, muchísimos de los cuales ya se fueron. Por eso hoy celebramos y disfrutamos el lanzamiento de su libro 17 titulado "Federación Santandereana de Comerciantes e Industriales", que indudablemente constituye una "reseña histórica" de esa institución, ligada al alma santandereana. Como todos sus libros, tiene una magnífica presentación: tapa gruesa, papel fino y por sobre todo, un contenido gráfico que nos permite reconstruir quiénes han sido y son los forjadores del comercio y la industria santandereanos. De su lectura aprendimos que en Bucaramanga había, en el momento en que se estableció Fenalco: una fábrica de botones, varias abacerías, una fábrica de fósforos y una de cerveza, una quincallería, muchos fabricantes de cigarros, bastantes ferreteros, muchísimos vendedores de abarrotes, licores, mercancías y sombreros; varios farmaceutas, talabarteros, empresarios del transporte, agentes de loterías, vendedores de lubricantes, hoteleros y muchos comerciantes que facilitaron y apoyaron la naciente federación. Muchas gracias maestro Edmundo, usted con sus libros está edificando un legado gráfico extraordinario, manteniendo vivo el recuerdo de aquellos que hicieron la historia en esta nuestra tierrita. Algún día las gentes se lo agradecerán, como nosotros lo estamos haciendo ahora.

Autor:
Eduardo Pilonieta Pinilla
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Contactar al periodista
Sin votos aún
Otras columnas
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad