Publicidad
Jue Ago 17 2017
21ºC
Actualizado 10:09 pm
Viernes 23 de Marzo de 2012 - 12:01 AM

Los trámites en la antitrámite

Columnista: Eduardo Pilonieta Pinilla

Siempre hemos creído que la tramitomanía en Colombia es cultural y por más leyes que se dicten para disminuirla, siempre se expedirán otras capaces de generar nuevos trámites para remplazar los que hubiesen sido eliminados. Un ejemplo claro lo está dando el Gobierno que, en el artículo 120 de la Ley 19 del 2012, volvió complicado lo que antes era sencillísimo. La ley comentada estableció que corresponde al empleador hacer todas las diligencias tendientes a la devolución de los dineros que canceló a un trabajador por concepto de licencias por enfermedad común o maternidad. Antes la cosa era simple: el empleador cancelaba al trabajador y lo deducía del siguiente pago de aportes que hiciera; ahora, con la nueva ley, le toca al empleador pagar al trabajador, cotizar completo a la EPS respectiva y presentar documentos para el recobro del dinero; traducido al lenguaje cotidiano, volvieron difícil lo que era fácil. Nos parece absolutamente desafortunado el nuevo modelo, pues ahora los empleadores tendrán que enfrentar el viacrucis de cobrarles a las EPS, que se valdrán de todas las artimañas posibles para demorar el pago. Es así como Solsalud EPS, en circular firmada por la Gerencia Nacional de Servicios de Salud, estableció que para el recobro del dinero se debe presentar: el original de la incapacidad médica, la fotocopia de la cédula del trabajador y, aquí viene lo absurdo, “copia de la historia médica correspondiente a la fecha en que fue expedida la incapacidad”. Antes no pidieron que la misma fuera publicada en un periódico de amplia circulación. En primer lugar, las historias clínicas son reservadas y ello significa que no estamos obligados a estarlas divulgando y en segundo lugar, son documentos que deben reposar en los archivos de la institución; luego no se ve la necesidad ni la conveniencia de ese requisito. Como puede observarse, con el espíritu de volver sencillo lo complicado, instituciones como las citadas volvieron complicado lo sencillo, en una manera curiosísima de expedir las leyes que deberían facilitarles la vida a los ciudadanos del común. Resultó más grave el remedio que la enfermedad. Que viva la tramitomanía nacional. 

Autor:
Eduardo Pilonieta Pinilla
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Contactar al periodista
Su voto: Ninguno (6 votos)
Otras columnas
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad