Publicidad
Jue Sep 21 2017
20ºC
Actualizado 10:00 pm
Viernes 30 de Marzo de 2012 - 12:01 AM

Vayámonos enfermando

Columnista: Eduardo Pilonieta Pinilla

Los del común no podemos acabar de entender qué está pasando con Metrolínea, pero da grima ver cómo en las horas pico, mientras el articulado viaja desocupado, los buses de Transpiedecuesta van a reventar.


Tampoco hemos entendido por qué el nuevo servicio aún no llega a esa ciudad a pesar de observarse que todas las estaciones están construidas, los puentes peatonales instalados y las vías adecuadas. De igual manera, duele ver ese monstruo de construcción al lado de “Papi quiero piña” abandonado, solo generando estorbos viales que instalaron en el lugar. Resulta lamentable que las inversiones multimillonarias que se hicieron no hayan dado los resultados esperados y en cambio sí enredaron tremendamente la circulación en la ciudad.


Es indudable que si se mira con ojo crítico, el sistema parece tener muchos errores, cosa predicable no solo del diseño sino de la implementación del servicio, como que a los propietarios de los buses se les paga por kilómetro recorrido y no por pasajero transportado y entonces ganan por doble vía, teniendo de un lado libertad para mantener buses del antiguo modelo que cobran por pasajero transportado y ello explica el que vayan a reventar, mientras que los modernos y cómodos van casi vacíos, pues ellos ganan por cada kilómetro que se mueve el bus, es decir, comen a dos carrillos, como dirían los abuelos. Además, los alimentadores están moviéndose dentro del tráfico común, creando más congestión, pues lo hacen al tiempo con los buses antiguos, contribuyendo a crear esos tacos de tránsito de todos los días que todos los soportamos como idiotas. Indiscutiblemente se necesitan soluciones que deben venir de todos los que tienen que ver con el modelo: la empresa que lo administra, las empresas dueñas de los vehículos, los pasajeros usuarios, el gobierno municipal y la ciudadanía en general, pues el transporte es un problema ciudadano. Ahora, si el sistema fue un fracaso por qué no se reconoce como tal, se replantea de una buena vez intentando las aproximaciones que armonicen todos los intereses para bien de nuestra tierrita; es decir, si nos vamos a morir vayámonos enfermando.  

Autor:
Eduardo Pilonieta Pinilla
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Contactar al periodista
Sin votos aún
Otras columnas
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad