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Jueves 03 de Noviembre de 2011 - 12:01 AM

Veeduría cívica

Columnista: Epistolas Laicas

Nada más provechoso para la ciudad y para el ejercicio de la autoridad por quienes ganaron en las elecciones pasadas los cargos ejecutivos municipal y departamental, que la oportuna propuesta de Manolo Azuero sobre la organización de un grupo de ciudadanos que conformen una “Veeduría cívica respetuosa y constructiva”. Bien diferente a las manoseadas y desprestigiadas “oposiciones constructivas”. Lo propuesto, ejecutado racional y minuciosamente, empezando por lo ofrecido en la campaña, debe interpretarse por parte de los elegidos como la mejor contribución para que su obra de gobierno efectivamente le cumpla a la ciudad, le devuelva lo que se le ha arrebatado o lo que se le ha negado para llevarla al sitial de honor que todos soñamos. A quienes apoyaron a los ganadores, conviene como al que más, que su candidato triunfador maneje la cosa pública con la mayor diligencia, rectitud y tino para que pueda continuar en la misma línea política en oportunidades futuras, pueda ufanarse de su acierto y no termine escondido, marginado y avergonzado por haberse equivocado; a los que no lo apoyaron, porque de todas maneras serán Alcalde y Gobernador para todos, en cuyo ejercicio deben cumplir lo prometido, responder por la pronta realización de los proyectos ofrecidos y aportar nuevas obras de progreso y desarrollo para que nuestra ciudad recupere y supere el lugar que ocupó en el concierto de capitales de departamento en el país y consolidada como una capital de respeto, ofrezca a sus moradores el mejor nivel de vida que puede disfrutarse cuando la paz, el orden, el progreso y el desarrollo, enmarcados en la honestidad y diligencia, puedan desterrar el estancamiento convertido en retraso que estamos padeciendo y que nos ha convertido en un pueblo insatisfecho y sufrido, lo que se traduce en violencia, inseguridad y corrupción.

Respaldamos decididamente la idea y ofrecemos nuestro grano de arena para convertirnos en obreros rasos de este imprescindible proyecto. Este propósito, de gran altura moral y profesional, con el mismo grado de severidad con el que se denunciará lo negativo, reconocerá lo positivo, porque en nuestra mira solo ubicaremos a la Bucaramanga que todos anhelamos y merecemos.

Escritor Ito

Autor:
Epistolas Laicas
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