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Martes 11 de Julio de 2017 - 12:01 AM

Palabras inútiles

Columnista: Ernesto Rueda Suarez

Una decisión política, con simulacro de juicio, llevó a Leopoldo López a prisión. Otra decisión política – ¿in extremis?- luego de una larga y sangrienta lucha en la calle, con casi cien muertes y una enorme presión interna e internacional, lo pone en casa por cárcel. Leopoldo deja claro que si es necesario vuelve a Ramo Verde, pues no renuncia a sus principios libertarios y democráticos. La cosa se puso horrible cuando ya al régimen –al menos en los discursos vociferantes- amenazaba con “la guerra”, es decir, la masacre de la población civil desarmada que exige el restablecimiento de la democracia real y plena. ¿Le temblaría la voz al “generalísimo” Padrino al dar la orden? ¿Pensaba en un Domingo Sangriento como el de San Petersburgo en 1905, que marcó, sin marcha atrás, el fin de la autocracia zarista?

Analistas y profetas hablan de negociación entre el gobierno y la oposición. Podría ser, pero no lo sabemos con claridad. El punto es clarísimo: el régimen castrochavista –como lo ha bautizado el exmesías colombiano- debe salir del poder, y tal vez negociar su legalidad hacia el futuro, si es que los crímenes contra la democracia y contra la población civil, que deben ser juzgados, permiten su actividad política. Para Venezuela, si logra recuperar la democracia, queda un camino largo y tortuoso, que le costará décadas, para curar las heridas y los daños, y transformar al país “más rico” en una próspera república. No hay que pensar con el deseo o las pasiones; sin duda, las cosas ya no serán las mismas desde el viernes pasado, y ojalá que sea para bien.

Y en Colombia, tal vez, las cosas tampoco serán las mismas, ya sin Farc y sin el castrochavismo como el coco que nos viene a devorar. El juego democrático gobierno/oposición en nuestro país tendrá que replantearse, para consolidar la paz, conseguir la esquiva decencia política, y que la sentencia poética de Cărtărescu de “¿qué importan, dí corazón, estos charcos de sangre?” sea eliminada para siempre de nuestra historia de barbarie.

Autor:
Ernesto Rueda Suarez
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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