Publicidad
Dom Dic 10 2017
21ºC
Actualizado 06:07 pm
Martes 31 de Octubre de 2017 - 12:01 AM

Palabras inútiles

Columnista: Ernesto Rueda Suarez

El nacionalismo fascina porque exacerba falsas y bajas pasiones identitarias, con el enorme servicio de las postverdades. En tiempos coloniales, el nacionalismo y sobre todo el derecho a la libre autodeterminación fueron muy eficaces para lograr la vida independiente de las metrópolis. ¿Es válido hoy día? ¿Válido en Cataluña? En reciente artículo en El País, Nicolás Sartorius considera que no es válido, es nocivo, catastrófico y alimenta pasiones ligadas a populismos que van de un extremo al otro del espectro político, y que encubre e invisibiliza las verdaderas pretensiones económicas, políticas y culturales de quienes impulsan el secesionismo; además de ser una enorme tapadera de la corrupción y la desigualdad; recordemos a Jordi Puyol, el patriarca del independentismo –hoy juzgado y padre político de Artur Mas y Carles Puigdemont-. Sartorius nos trae la advertencia de Bertold Brecht –el inmenso dramaturgo y poeta alemán- : “El nacionalismo de los de arriba sirve a los de arriba. El nacionalismo de los de abajo sirve también a los de arriba. El nacionalismo cuando los pobres lo llevan dentro, no mejora, es un absurdo total.”

Sartorius concluye con que “un derecho progresista, en una fase histórica, se puede transformar en su contrario en otra etapa diferente”. Las Naciones Unidas –nos recuerda- consideran que debe respetarse la libre determinación solo en los casos de dominio colonial, la opresión o la discriminación, pero en ningún caso para quebrantar la unidad nacional en los países democráticos. En el caso de Cataluña es una supuesta reivindicación involucionista y reaccionaria. Y por supuesto todo esto viene adobado con “finas hierbas” como que “España nos roba” y con la práctica de la autoxenofobia con más de 50% de los catalanes, ni que decir con el resto de los españoles, y de la enorme comunidad de inmigrantes asentados muchos por décadas. Por donde se le mire es un disparate que anima a las fuerzas antieuropeistas, que quieren regresar a una nueva Edad Media fragmentada y guerrerista. Socios no faltan, ahora impulsados por ultraderechas voraces y antiderechos humanos.

Autor:
Ernesto Rueda Suarez
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Contactar al periodista
Su voto: Ninguno (3 votos)
Otras columnas
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad