Martes 23 de Octubre de 2018 - 12:01 AM

Palabras inútiles

Columnista: Ernesto Rueda Suarez

Hay deudas históricas impagables, a menos que pudiéramos echar de nuevo los dados, que también nos puede llevar a situaciones más indeseables. ¿Repetimos el “descubrimiento” de América, Gengis Kahn o Simón Bolívar?

Por supuesto existe una deuda histórica del Estado colombiano con la educación pública, con la universidad pública. No la va a pagar nunca, pero es intolerable que la aumente y no se diseñe una política estatal capaz de parar el desastre y la irresponsabilidad sistemática y continuada por décadas, por lo menos desde los años setenta. Las crisis han sido recurrentes y el saldo ha sido una universidad empobrecida no solo en términos económicos, sino, sobre todo, en el sentido del estudio universitario, como lo concebía –entre otros grandes pensadores latinoamericanos, hoy olvidados por la propia universidad- el Maestro –con mayúscula- Rafael Gutiérrez Girardot. Terminó su vida académica –en una especie de autoexilio- en la Universidad de Bon, en donde gozó de inmenso prestigio. Sostenía que el estudio universitario no puede agotarse en la formación profesional, sino que debe conducir a una ética colectiva de responsabilidad, y no solo de éxitos personales y egoístas.

Ninguna universidad se puede limitar a lo “ya sabido”, a la repetición de saberes profesionales, que por supuesto hay que adquirir. Universidad es ante todo ponerse en tela de juicio crítico, pensar el mundo, saber para dónde vamos, de dónde venimos, y esos caminos han sido casi abandonados, pues los cánones impuestos hoy los consideran inútiles (¡!).

Es responsabilidad insoslayable de toda universidad; la división entre pública y privada es cuanto menos truculenta y picaresca, incompatible con los valores democráticos. Corresponde al Estado la responsabilidad por su universidad y por todas las instituciones que desarrollan ciencia, tecnología y cultura.

Es triste y trágico; no es lo que refleja en el Presupuesto Nacional. Paul Romer –Premio Nobel 2018- dice que la economía solo puede crecer si se concentra en medios que impulsen la innovación, la investigación y el desarrollo. Lo llama optimismo condicional.

¿A qué esperamos?

Autor:
Ernesto Rueda Suarez
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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