Publicidad

Fundación Participar
Sábado 06 de abril de 2013 - 12:00 AM

Cómo marcha la ciudad

Publicado por: Fundación Participar

Compartir

Desde hace 15 años, el equipo de estudio “Cómo Vamos” viene analizando bajo  diferentes indicadores, la percepción que tienen de su ciudad los habitantes de diez  ciudades colombianas, que se han ido vinculando gradualmente a esta Red.

Bucaramanga Metropolitana conformada por Girón, Bucaramanga, Floridablanca y Piedecuesta se incorporó en el 2010. Obsérvense los resultados de la encuesta de percepción entregados en días pasados:

Cuando se le pregunta a los ciudadanos si la ciudad va por buen camino, se obtiene un resultado del 52%, realmente bajo si se compara con los resultados obtenidos por Medellín (89%),
Barranquilla (82%), Manizales (82%), Pereira (81%) y Valledupar (75%).  ¿Por qué la ciudad obtiene este grado de percepción de su propia gente?  Se puede pensar que el ciudadano desde hace varios años, no tiene algún grado de confianza en los logros que puedan alcanzar  sus autoridades locales. La apreciación anterior se reitera cuando a la misma muestra se le pregunta qué tan satisfechos están los bumangueses de vivir en su ciudad, y en los resultados se alcanza un séptimo lugar luego de Medellín, Manizales, Barranquilla, Pereira, Valledupar e Ibagué. Una interpretación de esta respuesta podría significar que en los últimos años se ha incrementado la población de la ciudad con personas provenientes de otros lugares del país, que no han encontrado el paraíso que esperaban hallar en la Ciudad  Bonita: Es una interpretación libre, que también puede jugar en la interpretación de las otras nueve ciudades evaluadas.

En el grado de satisfacción con relación a la educación que reciben los niños y jóvenes entre 5 y 17 años, se obtiene un 74%,  luego de Cartagena, Barranquilla, Manizales, Medellín, Pereira y Cali, aun cuando siempre nos hemos enorgullecido de ser una ciudad educadora por excelencia.  Aquí es pertinente hacer el siguiente comentario: Podemos tener buenos maestros y buenos elementos didácticos; sin embargo, no son precisamente buenas prácticas las que imperan, cuando se trata de adjudicar licitaciones para la adquisición de insumos complementarios para una educación integral.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día