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Sábado 19 de Agosto de 2017 - 12:01 AM

Alcaldía de puertas abiertas

Columnista: Fundación Participar

El Alcalde de Bucaramanga ha querido cambiar de estilo, entre otros la relación del gobernante con los gobernados, eliminando el tradicional esquema de “los de arriba y los de abajo” para buscar un trabajo más humano, de iguales, y  propone que las instalaciones de la Alcaldía  sean usadas por la comunidad, remodelando la Sala de Juntas del Piso Sexto con recursos provenientes de donaciones de los empleados de la Alcaldía, pero principalmente de ciudadanos generosos que quieran manifestar con hechos concretos su apoyo a esta iniciativa.

Este criterio social nos motiva a sugerirle que el mejoramiento de la Plaza de Mercado Guarín, hoy foco de contaminación, transporte ilegal e invasión del espacio público, debe ser algo más que arreglo de andenes y reparación de su estructura física, recuperando más de 1.000 mts2 arrendados a particulares que son áreas que los vendedores de la Plaza deben recuperar para evitar ocupar andenes y espacio público.

No es lógico desplazar a los vendedores a la calle para mantener locales privados subsidiados de dos licoreras: Pare Rancho y Licores y Gran Punto, la ferretería El Martillo, la Despensa San Agustín, Vivero El Bosque y Mascotas Madagascar, que limitan el desarrollo de la Plaza y son la causa de la expulsión de los usos de Plaza a los andenes vecinos.

La vieja plaza necesita ampliarse y modernizarse y es fundamental eliminar estos usos comerciales subsidiados. La ciudad quiere saber las áreas y valores en que se está  arrendando a particulares el patrimonio público

La Plaza Guarín, llamada asi en homenaje al Coronel del Ejército asesinado en Bucaramanga en 1945 en el intento de Golpe de Estado contra el presidente Alfonso López Pumarejo, fue inicialmente  un hermoso parque, triángulo de acceso oriental, pero en la década del 60 y ante la imposibilidad de los alcaldes de recuperar el espacio público invadido por vendedores informales, se convirtió en Plaza de Mercado. Si bien fue un desacierto urbano del siglo pasado, es ya un hecho irreversible y hoy el mejoramiento integral de esta Plaza es vital.

Autor:
Fundación Participar
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