Publicado por: Gustavo Galvis Arenas
En los últimos días ha vuelto a aparecer el fantasma del holocausto del Palacio de Justicia. El largo proceso para esclarecer los hechos y condenar a los responsables de graves delitos se ha convertido en algo de nunca acabar. Pero lo más curioso es que las últimas noticias informan, según algunos abogados, que en el célebre asalto solamente hay un desaparecido. Todos los colombianos recordamos las imágenes de personas saliendo del Palacio de Justicia, que según informes posteriores no volvieron a aparecer. Pero pasan los años y cada día disminuyen los desaparecidos. Yo creo que finalmente van a decir que no hubo ninguno.
Esto nos recuerda la obra de Gabriel García Márquez ‘Cien años de soledad’. El escritor, en uno de sus capítulos, relata la masacre de las bananeras y cómo uno de los Buendía fue testigo presencial de esos hechos de sangre. Pero el personaje de la célebre novela hace un raciocinio y dice que según pasan los días se va cambiando totalmente la versión y que seguramente terminarán diciendo que nunca ocurrió ninguna masacre en las bananeras, es decir, que no hubo ningún muerto. Todos sabemos que para tratar de reprimir una huelga de los trabajadores del banano, las fuerzas del Gobierno dispararon sobre los inermes campesinos.
Igualmente, lo que se ha llamado la violencia política en los años cincuenta fue uno de los actos de barbarie más graves que ha sucedido en Colombia. Se asesinaban campesinos sin pudor y quemaban sus casas, para apoderarse de una idea política o de las tierras. Hubo muchas investigaciones y monseñor Guzmán, en una de ellas, señaló que aproximadamente unas 300 mil personas habían muerto en el conflicto. Hoy ya se olvidó todo y los jóvenes piensan que la célebre violencia fue solamente un mito, todo protegiendo intereses políticos.
Para solucionar los problemas, es muy importante primero buscar la verdad. Los hechos deben ser gravados y fortalecidos con evidencias. De lo contrario repetimos la historia con sus errores.










