Publicidad
Publicidad
Sáb 4 de Jul de 2015
25ºC
Actualizado 06:23 pm
Viernes 26 de Julio de 2013 - 12:01 AM

Carlos Virviescas

Conocí a Carlos Virviescas en 1968, cuando el gobernador Eduardo Camacho Gamba nos invitó acompañarlo en su gestión al ilustre desaparecido en la Secretaría de Planeación y a mí como secretario de Hacienda.

Carlos venía con una aureola de gran técnico, porque había estudiado en el Brasil y en Francia. Se conocía como un hombre muy brillante. Además, la planeación apenas comenzaba en Colombia y el más capacitado para traerla a Santander era Virviescas. Todos nos sentíamos orgullosos de él.

Era un excelente técnico, además de ser un hombre de muy buenos modales y que sabía mandar. Empezó a organizar la Gobernación a través de planes, porque él consideraba que la planeación era indispensable para el buen gobierno.

Tenía pequeños problemas con la política, porque definitivamente no la entendía en la forma en que la practicamos nosotros. Inclusive tenía discrepancias con el gobernador, porque Camacho Gamba, un hombre muy inteligente, venía del mundo de la política.

En esa oportunidad se organizó el centro de cómputo en la Gobernación; era algo precario hacia los computadores. El computador de la Gobernación era inmenso, había un gran cuarto para refugio de esa tecnología nueva. Indudablemente estos avances tenían la asesoría de Carlos Virviescas.

Éramos muy jóvenes, pero todavía recuerdo gratamente mi paso por la gobernación en compañía de Carlos Virviescas Pinzón. Me dejó profundas enseñanzas.

El hilo conductor de su vida siempre fue el mismo, el hombre austero, serio, creador y amable.

En la Corporación de la Meseta, cuando fue su director, llevó esa institución a una verdadera cumbre de eficiencia y técnica. La corporación era un ejemplo para el país y tenía el sello de Carlos Virviescas.

Después fue Alcalde de Bucaramanga y desde allí planeó el desarrollo de la ciudad.

Como rector de la Universidad Industrial de Santander planificó el desarrollo de nuestro centro de estudios superiores.

Indudablemente la ciudad ha perdido a uno de sus mejores hombres.

Autor:
Gustavo Galvis Arenas
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Su voto: Ninguno (3 votos)
Otras columnas
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad