Publicidad
Dom Ene 21 2018
21ºC
Actualizado 06:06 pm
Martes 12 de Diciembre de 2017 - 12:01 AM

No a la pólvora

Columnista: Gustavo Galvis Hernandez

Comienzo por transcribir una parte del Artículo 30 del Código de Policía. “Comportamientos que afectan la seguridad e integridad de las personas en materia de artículos pirotécnicos y sustancias peligrosas. Los siguientes comportamientos o actividades afectan la seguridad de las personas y la de sus bienes y por lo tanto no deben realizarse: Fabricar, tener, portar, almacenar, distribuir, transportar, comercializar, manipular o usar artículos pirotécnicos, fuegos artificiales, pólvora o globos sin el cumplimiento de los requisitos en la normatividad vigente”.

El código también dice que para eventos o espectáculos pirotécnicos especiales, “deben ser autorizados por el alcalde respectivo, previo concepto de la Policía, los cuerpos de bomberos o unidades especializadas y el concejo municipal o distrital para la gestión del riesgo, o quien haga sus veces, quienes determinarán los sitios y lugares autorizados y las condiciones técnicas que se requieran”.

Esto sería suficiente en un país respetuoso de la institucionalidad y la ley. Aquí, hecha la ley, hecha la trampa. Aquí ocurre que en cualquier fiesta o temporada de fiestas como las decembrinas, los noticieros sacan a la luz pública las tragedias personales y a veces colectivas de los quemados por el uso de la pólvora prohibida. No son suficientes los miembros cercenados, los ojos perdidos, la cara u otras partes del cuerpo laceradas de niños, jóvenes y adultos, que por la irresponsabilidad de padres o mayores generan tragedias de por vida.

Aquí en barrios de ciudad, pueblos y caseríos, por estas fechas siguen tronando los voladores por la arrogancia de quienes festejan así, en medio de sus borracheras desafiantes para los vecinos impotentes, sin saber qué hacer o a quién acudir, y por autoridades de Policía inexistentes, insuficientes o indiferentes, perdiendo oportunidades valiosas para posicionar su misión y prestigio ante una co munidad indefensa, incrédula y sin confianza en sus instituciones.

Autor:
Gustavo Galvis Hernandez
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Contactar al periodista
Su voto: Ninguno (1 vote)
Otras columnas
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad