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Mar Dic 12 2017
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Sábado 28 de Octubre de 2017 - 12:01 AM

El final de los tiempos

Columnista: Hortensia Galvis Ramírez

Tal vez el mayor milagro que experimentamos en nuestra vida es el paso de la niñez a la pubertad. En corto tiempo a los niños les cambia la voz, les sale la barba, despiertan las hormonas masculinas y con ellas la sexualidad. Y a las niñas les despuntan los senos, comienzan a menstruar y a sentirse atraídas por los niños. Es una transición caótica pero necesaria, porque implica una metamorfosis que dará a cada uno el potencial de ser dueño de su propio destino.

Nuestra madre Tierra, como planeta, está ahora experimentando esa transición. Ella ha sido nuestro jardín infantil de la primera etapa, llamada tercera dimensión y está en proceso de convertirse en una escuela para la educación superior. Hemos vivido por suficiente tiempo las calamidades de una civilización retrógrada, caracterizada por el juego de la polaridad, que nos programó para percibir y juzgar todos los acontecimientos como buenos o malos, bonitos o feos, justos o injustos. Si aceptamos cancelar esta visión limitante, desde una dimensión más elevada observaremos que todo lo que ocurre en el universo es necesario y perfecto.

En el “final de los tiempos”, lo único que realmente finaliza es esta civilización dominada por el miedo y en oposición al Amor, que es la Ley que gobierna el Universo. Por medio del miedo nos avasallaron quienes llevaban las riendas del poder y disfrutaban de los más altos privilegios. Fue el miedo en nosotros quien creó la distorsión del pensamiento que nos ha encadenado al sufrimiento, a la enfermedad, la decrepitud y la muerte. Según el Curso de Milagros “el “Juicio final” es la última curación en vez de un reparto de castigos. Es el primer paso hacia la libertad que comprende separar lo falso de lo verdadero. Al final cada cual contemplará sus propias creaciones y elegirá conservar solo lo bueno. Al mismo tiempo la mente repudiará inevitablemente sus creaciones falsas que, en ausencia de la creencia que las originó, dejarán de existir”.

Autor:
Hortensia Galvis Ramírez
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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