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Jueves 24 de Agosto de 2017 - 12:01 AM

Zaperoco

Columnista: Inquisidor

Burocracia

Causa curiosidad la forma como las palabras van adentrándose en un idioma, y por cuenta de su uso resultan alejándose de su origen preciso; como ‘politiquero’ y ‘politiquear’, que pudiendo tener acepciones amables e interesantes, expresan repudio por la imagen que estos términos van creando en los hablantes. Así es el caso de ‘burocracia’, cuyo uso puede verse en este aparte de una columna de Eduardo Pilonieta Pinilla del 14 de julio: “La burocracia de escritorio. Hemos dicho que un muy grave mal que aqueja a Colombia, hasta el extremo de convertirla en un país inviable, es la burocracia de escritorio, conformada por aquellos funcionarios que se la pasan creando reglamentos sociales desde su trono, plasmando solo su punto de vista, a lo mejor bien intencionado, pero desconociendo las realidades materiales”.

De acuerdo con el Diccionario de la lengua española, ‘burocracia’, «del francés bureaucratie, y este de bureau ‘oficina, escritorio’ y -cratie ‘-cracia’. Organización regulada por normas que establecen un orden racional para distribuir y gestionar los asuntos que le son propios. Conjunto de los servidores públicos. Influencia excesiva de los funcionarios en los asuntos públicos. Administración ineficiente a causa del papeleo, la rigidez y las formalidades superfluas».

El Diccionario de uso, de María Moliner, más específico, define así a este sustantivo: «Influencia excesiva de los empleados públicos en el gobierno. Burocratismo. Conjunto de los funcionarios, normas y organismos de la administración de un estado. Burócrata, burocrático, burocratismo, burocratizar, desburocratizar. Exceso de trámites que retrasa la gestión o resolución de algo, especialmente en la administración pública. Papeleo».

Como puede verse, la palabra ‘burocracia’, con la aposición “de escritorio”, pareciera un pleonasmo, si invocamos su origen; pero el uso ha sumergido a este sustantivo en un contexto en el que puede llegar a ser incluso insultante. Y eso que Cantinflas intentó en ‘El ministro y yo’ defender su uso en uno de sus acostumbrados discursos generadores de conciencia.

Hablando de pleonasmos y palabras mal empleadas, el Diccionario del español jurídico, de la RAE, define así ‘burocracia’, con pleonasmo y galicismo: «Conjunto de funcionarios públicos. Conjunto de trámites administrativos a realizar».

Autor:
Inquisidor
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