Jueves 01 de Febrero de 2018 - 12:01 AM

Zaperoco

Columnista: Inquisidor

Hasta que sí se elija el presidente

Cita. Colombia Compra Eficiente y la Agencia Nacional de Contratación Pública dan a conocer las distintas restricciones que deben observar todos los funcionarios. Por ejemplo, prohíbe celebrar contratos en la modalidad de contratación directa hasta que no sea elegido el Presidente de la República, e involucra a todos los entes del Estado (Política. 9/01/18).

Comentario. Son tres cositas, queridos politólogos: La primera es que es innecesaria la repetición; pudieron escribir, por ejemplo, “prohíbe la modalidad de contratación directa…”. La segunda es que la prohibición va hasta que sea elegido el presidente, no hasta que NO lo sea. Es decir, que se prohíbe la contratación hasta que SÍ se elija presidente. La tercera es que los cargos se escriben con minúscula, salvo que estén remplazando un nombre propio; por tanto, ustedes están indicando que conocen el nombre del nuevo presidente… Aunque en nuestro débil intento de democracia es muy fácil adivinar que esto seguirá “los mismos con las mismas”.

Nuevamente con ‘-mente’

Cita. Adicional, la Concesión se comprometió a socializar los tres accesos que tendrá la vía… (Economía. Yenny Rodríguez Barajas. 19/01/18).

Comentario. ‘Adicional’ es un adjetivo y ‘adicionalmente’, un adverbio. El adjetivo expresa cualidad, característica o accidente; el adverbio, en cambio, es una «palabra que desempeña respecto del verbo, del adjetivo, de otro adverbio o de una oración papel semejante al que el adjetivo desempeña con respecto al nombre: ‘Regresaremos pronto. Está rematadamente loco…» (DUE).

Por si no me han entendido, les explico: Si escriben ‘adicional’, deben precisar a qué palabra o palabras está afectando este adjetivo; por ejemplo: “Como apoyo adicional, la Concesión se comprometió a…”. ¿Qué es ‘adicional’?: el apoyo.

Por supuesto, hubiesen podido escribir: “Adicionalmente, la Concesión se comprometió a…”; pero ocurre que un día Gabriel García Márquez, por allá en ese feliz 1982, comentó con el maestro Argos que los adverbios terminados en mente hacen perder fuerza al enunciado. ¡Es cierto!; pero muchos lectores de Gabo, y ahora muchos que no leen ni una estampilla, quitan torpemente la terminación -mente sin arreglar el enunciado, y se tiran el español.

Autor:
Inquisidor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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