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Miércoles 06 de Septiembre de 2017 - 12:01 AM

Las trampas de la firmocracia

Columnista: Isaí Fuentes Galván

Una de las consecuencias de la pérdida de legitimidad, eficacia y representatividad de los partidos políticos es el auge de las “firmatones” para toda clase de propósitos, desde su utilización como herramienta de chantaje revanchista frente a alcaldes y gobernadores, la formulación de propuestas populistas intrascendentes, y últimamente para inscribir candidaturas, bien para mostrar una falsa independencia y como en el caso del candidato Germán Vargas Lleras, para intentar ocultar el auténtico prontuario criminal de su partido Cambio Radical, que tiene 104 dirigentes presos o sub júdices, encabezados por su tristemente célebre exgobernador de la Guajira, “Kiko” Gómez.

Los grupos significativos de ciudadanos es una figura de la democracia directa que le permite a la ciudadanía actuar políticamente sin mediación de los partidos o por encima de ellos. No está mal que la ciudadanía use ese mecanismo para participar y decidir democráticamente, lo inconveniente es que algunos políticos que por años han practicado la politiquería y el clientelismo, que forman parte de esa rancia y podrida clase política que nos ha sometido durante años, que han militado en ella para llegar a donde están, quieran presentarse ahora por firmas para hacerles creer a sus incautos electores que su propuesta política no está contaminada de intereses partidistas ni respaldada por la mano oscura de la corrupción, presentándose como “alternativas” renovadoras y decentes, cuando en realidad no lo son.

Nuestros políticos han desarrollado la asombrosa habilidad de corromper la sal al punto de lograr simular convertirse en ella. Es lo que pretenden ahora con las candidaturas por firmas. Como si los colombianos pudiésemos olvidar fácilmente que los niños Wayús de la Guajira murieron de desnutrición por obra de los dirigentes guajiros de Cambio Radical de Vargas Lleras, o que Alejandro Ordoñez debió dejar su cargo por habérsele comprobado que entregó prebendas a magistrados para su reelección.

Las firmas no pueden convertirse en un escudo de impunidad política.

Que no lo engañen, no todo lo que va por firmas es independiente, nuevo, ni sano, así digan que van a defender la familia.

Autor:
Isaí Fuentes Galván
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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