Miércoles 13 de Diciembre de 2017 - 12:01 AM

Poder: sangre, sexo, religión y dinero

Columnista: Isaí Fuentes Galván

Se acaban de conformar las listas de candidatos que aspiraran a conformar el Congreso de la República para el pos-conflicto.

Los partidos políticos, esos que en Colombia funcionan más como empresas electorales que como representantes de los intereses ciudadanos, salvo contadas excepciones, escogieron sus candidatos lejanos del sentir de sus bases y guiados por el “dedo” o la mano poderosa de sus tradicionales mandamases.

Sin mayor renovación y con varios nombres haciendo política en cuerpo ajeno, la clase política deja entrever cierta preocupación y nerviosismo por lo que podría pasarles de insistir en los mismos apellidos de siempre. Han optado entonces por la estrategia de vestir a la mona de seda.

Uno creería que una democracia a diferencia de las antiguas monarquías, utilizara criterios modernos, democráticos y participativos para la escogencia de los aspirantes a ocupar estos cargos; sin embargo, no parece ser así, los lazos de sangre, los vínculos sentimentales, religiosos y el dinero de los postuladores parecen ser el factor determinante en la designación. Nada parece haber cambiado en la política desde ese tiempo a hoy. Solo su justificación discursiva.

En un medio tan hostil, pérfido y oscuro como la política, los jugadores apuestan por la lealtad que suponen únicamente pueden ofrecerles la familia consanguínea, el cónyuge, el amante, el correligionario y el socio al que se le conocen todos sus pecados.

Las próximas elecciones podrían arrojar verdaderas sorpresas, tanto las de Congreso como las Presidenciales, el ambiente, la coyuntura histórica y política del país, y el mismo comportamiento de los liderazgos y partidos políticos al escoger candidatos, parecen advertirlo.

En medio del tradicional juego del poder podría darse una ruptura de la dinámica política. Algo parecido a lo que ocurrió recientemente en Bucaramanga.

La coyuntura y el escenario político del país se parecen mucho, guardando las proporciones, al que vivió Bucaramanga en sus últimas elecciones, lo que hace muy probable que en las presidenciales, una figura emergente, poco conocida, con poca o ninguna trayectoria política pueda derrotar en la recta final a los archifavoritos políticos de carrera.

Autor:
Isaí Fuentes Galván
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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