Publicidad

Jaime Calderón Herrera
Martes 18 de diciembre de 2012 - 12:00 AM

Las diez palabras

Publicado por: Jaime Calderón Herrera

Compartir

El periodista, al igual que el  filósofo, debe tener más preguntas que respuestas. Preguntar no es fácil en nuestra cultura, que antaño recetaba un pellizco al niño preguntón y ahora un adulto curioso recibe el regaño social. Hasta en el diccionario los sinónimos de preguntón son peyorativos.

 Andrés Esparza es un preguntón, y él explica que la gente calla por temor y que detrás de su pregunta, a veces cándida, están muchos ignorantes que agradecen que alguien busque la respuesta que ellos esperan.

Admiro a los periodistas que saben preguntar desde la ignorancia o desde el conocimiento, aunque se me antoja que aportan más cuando preguntan acerca de lo que más  ignoran.

Pacheco fue el maestro de la pregunta en televisión, si bien no era el más intelectual de la misma. Hoy en CNN, Cala es la estrella, aunque no luce sabio.

Yo tengo, en particular, apreciaciones encontradas respecto a María Isabel Rueda, mujer con inteligencia desbordada, pero con acciones periodísticas con tufillo a mercenarismo. La admiro, porque se atrevió a ser candidata al Congreso sin ser política, lo cual sin duda le proporcionó conocimiento para interpretar a la sociedad, como me sucedió a mí, en la misma circunstancia. Incluso su derrota política es un activo en su profesión.

Ayer no más, condujo con maestría su programa Sal y Pimienta, durante el cual entrevistó a tres profesionales eruditos en el tema del cáncer, mientras ella, con humildad desconocida para mí, hacía las preguntas más pertinentes y en contexto. Maravilla  la capacidad de preguntar desde la ignorancia, elogio su habilidad y me parece que preguntar bien es un arte, el cual solo algunos lo logran.

Contrasta  la inteligencia de María Isabel con Arismendi, quien brilla por su sesgo, su confusión, pero quien es un ganador ante audiencia inocente.

Los periodistas debieran también buscar respuestas antes de preguntar y preguntar sin miedo de llegar a las profundidades, ni miedo para regresar a la superficie.

Quisiera regalar de Navidad a todos mis  amigos periodistas el libro ‘La Peste’, de Albert Camus, quien ante la pregunta acerca de sus diez palabras favoritas, respondió: el mundo, el dolor, la tierra, la madre, los hombres, el desierto, el honor, la miseria, el verano, el mar.

Si todos respondiéramos la misma pregunta, tendríamos las diez palabras que nos darían la clave para preguntar lo que queramos a quien queramos, sin requerir la erudición sobre el tema preguntado.

Pregunto: ¿la Navidad es una de sus diez palabras?  En cualquier caso, felices fiestas.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día