Martes 07 de Noviembre de 2017 - 12:01 AM

Ley y Orden

Columnista: Jaime Calderón Herrera

Tenemos cualquier cantidad de motivos para la protesta social. En los últimos 20 años el índice GINI que es un indicador de equidad solo ha pasado de 0.56 a 0.51 lo cual demuestra el fracaso del modelo político y económico, pero por sobre todo nos muestra las falencias de nuestra cultura, azuzada permanentemente con la cizaña de la exclusión, la polarización, la desconfianza y la violencia.

El camino de la negociación y luego la verdad seguida del perdón, es el único cierto hacia la reconciliación y la única forma de construir una nueva cultura donde brille la confianza, requisito indispensable para rehacer una institucionalidad incluyente que abone el terreno del progreso y la concordia.

Digo que tenemos motivos para la protesta social, pero ello no es disculpa para que reclamando los derechos de indígenas, maestros, taxistas, motociclistas, universitarios, camioneros, agricultores y cualquier otro sector social, violentemos los derechos de movilidad y trabajo de los ciudadanos y afectemos la economía en materia de abastecimiento y precios.

Vemos con frecuencia el desacato a las fuerzas legítimas de la policía y de la Fuerzas Militares, y así como condenamos cualquier exceso de fuerza de su parte, debemos condenar los excesos de fuerza de la protesta social. Sé que hay quienes lo explican desde una delirante insurrección, pero ya estamos hartos de delirios y requerimos de dirigentes responsables y de acatamiento a las autoridades. Me duele ver las asonadas contra la policía cuando ejercen su función de control o de captura de un delincuente. La ley y el Orden no son consignas de un sector ideológico, son las condiciones para vivir en paz en cualquier régimen.

Es nuestra obligación honrar los acuerdos de paz. El saboteo es sedición, y debería considerarse de la forma como lo hace el gobierno español con Puigdemont. Reclamo el orden y el acatamiento a las leyes y al cumplimiento de los acuerdos, e invito a abandonar la polarización estéril e inútil para los intereses de la sociedad.

Autor:
Jaime Calderón Herrera
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Contactar al periodista
Otras columnas
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad