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Jaime Chávez Suárez
Lunes 06 de agosto de 2012 - 12:00 AM

Pensión y complemento

Publicado por: Jaime Chavez Suarez

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El ministerio del trabajo ha venido anunciando que se encuentra diseñando una propuesta de reforma pensional,  que será presentada por el gobierno al Congreso de la República en los próximos meses. Por su trascendencia, el tema ha despertado gran interés y las expectativas se acrecientan teniendo en cuenta que hasta hace poco el ministro Pardo ejercía como director del partido liberal, además de haber sido su candidato presidencial en las últimas elecciones.  La colectividad roja ha sido abanderada de los grandes cambios sociales, iniciando con “la revolución en marcha” de López Pumarejo, que abrió espacio legal a las organizaciones obreras en sus derechos de lucha sindical.

Las cifras que encierra el tema pensional constituyen uno de los mayores retos que tiene el país, equiparable al de la salud, en cuanto a compromiso social, cobertura y valor que representa, ante lo cual se tiene la sensación de la existencia de grandes desequilibrios financieros por ajustar.  Comencemos por mencionar que la población mayor de 60 años se ha venido incrementando considerablemente, supera los tres millones y solo un 20% goza de pensión.  En el campo personas mayores de 65 y hasta los 79 años aún trabajan para sostenerse, otros dependen de sus hijos, costumbre que ha venido cambiando pues los hogares tienen menos hijos y los procesos migratorios han modificado la composición sociológica y las expectativas de calidad de vida.  Se corre el riesgo, inmediato, de tener más viejos y pobres en Colombia, a menos que la reforma incluya una pensión básica de cobertura universal, que permita un sostenimiento digno, en esta etapa de la vida.

Continúa creciendo la informalidad laboral, cerca del 60% de los ingresos, lo cual aleja las posibilidades de cotizar a los fondos y nos vamos a encontrar con más personas pensionadas que trabajadores activos cotizantes. Es lo que ocurre con el seguro social, cuyas reservas se agotaron, los recursos no fueron bien invertidos en su momento y hoy tiene que atender sus pagos con aportes del presupuesto general de la nación, donde ya representa el 17% del gasto total, es decir el 4.5% del PIB, según estudio sobre el 2.010, del profesor Oscar Rodríguez de la Universidad Nacional.

Si tenemos en cuenta los regímenes especiales de pensiones, con el último salario para ciertos cargos públicos, edad anticipada y jubilación de parlamentarios, las cifras del pasivo pensional se acercan a dos veces el PIB nacional.  Ante este oscuro panorama se recomienda ahorrar para la vejez, de tal manera que se disponga de una suma complementaria que permita sostener la calidad de vida, sin convertirse en una carga económica para su familia e incomodar a sus parientes más cercanos.

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