Publicidad
Sáb Ago 19 2017
22ºC
Actualizado 03:17 pm
Lunes 23 de Abril de 2012 - 12:01 AM

¡Prudencia crediticia!

Columnista: Jaime Chavez Suarez

Según el informe del Banco de la República, durante el 2011 el ritmo de crecimiento de la cartera bruta de los establecimientos de crédito estuvo cercano al 18% anual. El mejor comportamiento se dio en las carteras de consumo y microcrédito, mientras la comercial presentó una leve desaceleración. En conjunto la cartera creció y a mayor crédito, los intereses que recibieron los intermediarios aumentaron y con ello las utilidades de los bancos se incrementaron de manera importante.

En una economía resulta interesante conocer el nivel de endeudamiento de los diferentes agentes que la conforman, pues nos puede señalar su tendencia y con ella tratar de predecir cuál puede ser su comportamiento futuro. De manera particular es bueno observar cómo crece la deuda de los hogares y hasta dónde llegará su dinámica. Durante el año en referencia la deuda de las familias se ubicó en el 13,29% del P.I.B., con un aumento del 18,7%, con relación al saldo de diciembre del 2010, reflejado en un crecimiento del 20,8% en consumo y vivienda en un 13% anual. Dice el informe que los hogares colombianos tienen una deuda de $ 81,5 billones, correspondiendo el 73,3% a créditos de consumo. Es preciso observar cuidadosamente la advertencia del emisor cuando señala: “Es posible que si durante 2012 la cartera conjunta continua creciendo a un ritmo similar al de 2011, se alcance el nivel de endeudamiento de los años noventa; sin embargo, es importante destacar que la composición de la deuda es diferente, ya que actualmente son más representativos los créditos de consumo que los de vivienda…” Recordemos que la crisis financiera más profunda que ha tenido el país se presentó en la segunda parte de la década de los noventa, y fue cuando la deuda de vivienda se hizo impagable y acabó con el sistema de financiación de la misma, el famoso UPAC, que hizo crecer la deuda, por encima de la inflación, mientras el valor de mercado de los inmuebles se estancó o decreció en algunos casos.

Las deudas de consumo, en promedio, tienen saldos menores que los de vivienda, lo que significa una mayor atomización del riesgo que junto a más altos niveles de provisión, permite deducir que no estamos frente a una situación similar a la ocurrida a finales del siglo anterior. No 0bstante, es recomendable tener prudencia a la hora de asumir nuevas deudas, especialmente aquellas originadas en las facilidades del crédito de vehículos o las que se adquieren a través de tarjetas tan de moda como abundantes y con tentadoras ofertas para los compradores impulsivos.

Autor:
Jaime Chavez Suarez
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Contactar al periodista
Sin votos aún
Otras columnas
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad