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Sábado 12 de Agosto de 2017 - 12:01 AM

Hogo o sofrito

Columnista: Jaime Forero Gomez

Dentro de las frutas- verduras valiosas en nutrición, está el tomate que junto con el aguacate, cebolla, brócoli, son ricos en fitoquímicos o polifenoles. El tomate es preventivo en la aparición del cáncer de útero y próstata por su contenido elevado de carotenoides y licopenos; mejora el perfil lipídico siendo un excelente antiinflamatorio. La dieta mediterránea incluye una “super” salsa: el hogo o sofrito. El sofrito es la salsa típica que contiene cantidades importantes de tomate, cebolla, ajo y aceite de oliva. La cebolla y el ajo son ingredientes gastronómicos básicos y previenen la aparición de enfermedad cardiovascular, hipertensión, diabetes y cáncer debido a la concentración elevada de polifenoles y compuestos órganosulfurados. Antes de mezclarlo con el tomate, el ajo debe ser cortado, machado o picado; la mezcla de la cáscara con el núcleo forma unos compuestos denominados tiosulfinatos, poderosos antioxidantes y antiinflamatorios.

Ya mezclado el ajo y el tomate se debe añadir el aceite de oliva y la cebolla. Cocinar este sofrito aumenta la cantidad de isómeros de licopeno dando al hogo mejor sazón y más poder antiinflamatorio.

El aceite de oliva es uno de los mejores mediadores e inductores en el proceso de cocción del sofrito; incrementa la solubilidad de los carotenoides incorporándolos en miscelas pequeñas, proceso que no sucede en el intestino si no se cocinan. El aceite con tomate y cebolla da un sabor sensacional en cualquier alimento que se utilicen. Además, sazonar un alimento con hogo mejora la calidad y el poder digestivo. El mejor ejemplo son los huevos con cebolla y tomate con gran poder curativo y antiinflamatorio. Los arroces, yuca y papa en general mejoran el índice glicémico. El huevo con sofrito aumenta la cantidad y concentración de las zeaxantinas, una de las mejores grasas para el desarrollo cerebral. Comerlos en forma regular mejora los niveles de colesterol de alta y baja densidad con grandes efectos en la prevención de enfermedad cardiovascular y cerebral. Añadir el hogo o sofrito a cualquier alimento, mejora la capacidad antiinflamatoria.

Autor:
Jaime Forero Gomez
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