No es justo ni conveniente para nadie, que la designación de rector de la Universidad Industrial de Santander se haya convertido en una burla a todos los estamentos de esta institución y a la comunidad en general. Ayer, nuevamente, el Consejo Superior falseó el conocimiento y el sentir que de su Alma Mater tienen los estudiantes, los profesores y los trabajadores que, libremente, se pronunciaron en una jornada democrática para escoger a quien ellos consideraban era la mejor opción para regir sus destinos.
En las elecciones internas de la UIS todos los sectores, sin excepción, votaron por la ingeniera Martha Vitalia Corredor, pero el de ella no fue un triunfo cualquiera. Los estudiantes le pusieron tres veces más votos que al segundo, los trabajadores administrativos le dieron 3.3 veces más votos que al que la siguió; entre los profesores de planta obtuvo más de cuatro veces los votos del segundo y entre los profesores de cátedra su ventaja fue de casi 13 veces. A pesar de esta contundente manifestación, el mal llamado Consejo Superior designó rector al que perdió.
¿Qué pasó? ¿La ingeniera Corredor, una luz para todos los estamentos universitarios y que, además, fue galardonada como la mejor docente del país, resulta incapaz o poca cosa para los genios del Consejo Superior? ¿Será que es guerrillera o que no le jugaría a un plan pistola? ¿O será que en la UIS los intereses científicos, académicos y laborales desaparecieron para dar paso a los torcidos o a las prebendas de algunos miembros del Consejo Superior?
Preguntas hay muchas más… ¿para qué elecciones internas en la UIS si los resultados se desconocen de manera tan olímpica? ¿Para qué presentarse a elecciones entre sus iguales si después llega un delegado de la ministra y de los gremios, y de los dinosaurios que pasaron por la rectoría, que tienen otros intereses, a desconocer la realidad de la universidad y a torcer su voluntad?
Por último, ¿para qué sirve tener de presidente de ese Consejo a un gobernador pusilánime que ocho días antes asegura ante los medios respaldar la decisión de los profesores, trabajadores y estudiantes en la urnas y el día de la verdad deja a todos en la UIS sumidos en el más profundo desconcierto?
Estamos jodidos, el humo salió negro como la noche que se tiende eterna sobre la UIS.

